
A la lista de represores cubanos dirigentes del PCC y la UJC por participar en los actos de repudio contra Mike Hammer en Camagüey
El proyecto RepresoresCubanos.com, impulsado por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, incorporó a varios dirigentes del Partido Comunista de Cuba (PCC) y de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) a su base de datos de “Represores Violentos”, tras su participación en la organización de actos de repudio contra el Encargado de Negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, durante su visita a Camagüey.
Según la información publicada, los nuevos incluidos en la lista son

Roberto Conde Silverio, segundo secretario provincial del PCC;

Yaymir Victoria Basulto, secretaria ideológica del PCC en Camagüey;

y Yurisney Gil Monteagudo, primer secretario provincial de la UJC.
De acuerdo con la denuncia, estos dirigentes fueron quienes seleccionaron, convocaron y dieron instrucciones a los militantes que integraron las turbas organizadas para hostigar al diplomático estadounidense.
El primer acto de repudio ocurrió el 31 de enero de 2026, frente al Hotel Santa María, en la Plaza del Gallo, en medio de un apagón. Allí, Hammer fue rodeado por un grupo de personas que le gritaron consignas e insultos como “Abajo el bloqueo”, “Títere de Donald Trump”, “Asesino”, “Terrorista”, “Genocida”, “Fascista” y “Fuera de Camagüey”. Al día siguiente, el 1 de febrero, otra dirigente de la UJC grabó la retirada del diplomático y sus acompañantes por la calle Agramonte, burlándose de ellos por abandonar el lugar en vehículos y no a pie.
El proyecto recordó que ya había publicado con anterioridad los expedientes de otros participantes en estos hechos, entre ellos Yoel Santiesteban López, Yolanda Molina Castillo, Elsy Consuelo Tamayo López y Dayanny Francés Ferrera, todos vinculados a estructuras del PCC o la UJC en la provincia. Además, anunció que otros implicados serán añadidos en los próximos días, incluidos funcionarios sindicales y profesores de instituciones partidistas.
RepresoresCubanos.com subraya que la agresión contra Hammer constituye un incumplimiento de las obligaciones del Estado receptor establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que exige proteger a los diplomáticos acreditados y evitar cualquier atentado contra su persona, libertad o dignidad. El proyecto también recuerda que estos actos de repudio suelen ser presentados por el régimen como expresiones “espontáneas” del pueblo, cuando en realidad responden a movilizaciones organizadas desde centros de trabajo y estudio, con presiones y beneficios materiales incluidos.
Para la plataforma, resulta especialmente revelador que en esta ocasión la Seguridad del Estado haya tenido que recurrir a dirigentes del PCC y la UJC para garantizar la participación en los actos de hostigamiento. En contraste, señala que ciudadanos y activistas colaboraron de manera voluntaria con el periodista exiliado José Luis Tan Estrada para reconstruir los hechos e identificar a los responsables.
El proyecto califica de “deplorable” que, en especial los más jóvenes, terminen cargando con el estigma de haber participado en acciones represivas que pueden ser tipificadas como intimidación, amenazas, hostigamiento e injurias. A la vez, advierte que su base de datos está pensada como una fuente futura de evidencias para procesos de rendición de cuentas, y señala que quienes hoy participan en estos hechos aún están a tiempo de apartarse de ese camino.







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