“No me arrestan por un delito, me arrestan por pensar”: la declaración de Kamil

Paula Amador Lobón publicó hace apenas unos minutos en Facebook una declaración que Kamil le había dejado preparada ante la posibilidad de ser detenido. Según explica en su mensaje, él previó que podía ser arrestado y le confió ese texto para que fuera divulgado en su nombre si eso ocurría. También señala que existía un video que Kamil no llegó a terminar.

En su publicación, Paula cuenta que esperó 24 horas con la esperanza de que todo se tratara “solo de un secuestro rápido”, pero al ver que aún no estaba en libertad decidió cumplir su palabra y hacer público el mensaje. “Kamil no es un delincuente y la Seguridad del Estado lo sabe”, afirma, acompañando la publicación con la etiqueta #TodosSomosEl4Tico.

La declaración de Kamil comienza con una frase directa: si ese texto está siendo leído o visto, es porque “finalmente encontraron la manera de trancarme, de intentar ponerme la mordaza temporal”. Desde ahí, deja claro que no se le arresta por ningún delito común, sino por lo que define como el único “crimen” que una dictadura no tolera: decir en voz alta lo que muchos piensan sobre las fallas, ineficiencias, injusticias y la opresión que, según sus palabras, aplasta la dignidad de todo un pueblo.

Kamil subraya que siempre ha hablado sin odio ni polarización y que su intención ha sido fomentar el pensamiento crítico, señalando lo que considera incorrecto, humillante y degradante para el ser humano. Aun así, reconoce que eso parece ser “imperdonable”. En su texto, sitúa esta represión en medio de la peor crisis que, asegura, ha enfrentado el país, y acusa al Estado de optar por cerrar la narrativa y aumentar la represión en lugar de asumir responsabilidades por sus errores.

El mensaje también apunta a lo que describe como una gran contradicción: el poder, dice, calla a quienes hacen en la práctica lo mismo que exaltan en sus libros y discursos, alzar la voz contra la injusticia y defender que el pueblo piense libremente. “Esos son sus héroes… hasta que alguien los imita de verdad. Entonces pasas automáticamente a ser un enemigo”, escribe.

Lejos de presentarse como un líder, Kamil se define como “un cubano más”, una pieza pequeña dentro de una causa que considera inmensa: vivir con dignidad y poder decir la verdad sin miedo. Afirma que miles, incluso millones de cubanos, sienten lo mismo aunque callen por ahora, y sostiene que silenciar a una persona no detiene lo que describe como una conciencia colectiva que ya despertó.

En su declaración, califica su detención como arbitraria, cobarde y previsible. Exige respeto al debido proceso, información inmediata sobre dónde está y cómo se encuentra, y su liberación sin condiciones, al asegurar que no ha cometido otro “crimen” que pensar con cabeza propia. A su familia, amigos y a quienes han confiado en él, les agradece el apoyo y les pide no ceder al miedo, hablar más fuerte y no callar por comodidad.

El texto cierra con un mensaje dirigido a quienes reprimen: pueden seguir apretando, escribe, pero cada mordaza solo acelera lo inevitable. Asegura que el silencio forzado no arregla nada, que el pueblo no se conforma con “migajas ni cuentos” y que la justicia, la verdad y la libertad “siempre llegan”, aunque tarden y duelan. Firma la declaración “con la conciencia tranquila y la frente en alto”, con su nombre y la fecha: enero de 2026.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias