Detienen a Berta Soler en El Vedado tras operativo encubierto de la Seguridad del Estado

La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, fue detenida el 4 de febrero en El Vedado, La Habana, en un operativo que contradice la aparente “normalidad” que mostraba el entorno de la sede del movimiento opositor horas antes. La información fue confirmada por el ex preso político y esposo de Berta, Ángel Moya Acosta, quien había reportado esa misma mañana que no se observaba presencia visible de fuerzas represivas en los alrededores.

Según relató Moya, alrededor de las 11:00 a. m. Soler fue interceptada en la vía pública y arrestada por la Policía. Posteriormente fue trasladada a la unidad policial de Aguilera, donde fue sometida a un interrogatorio por un oficial identificado como el teniente coronel “Felo”, quien dijo ser jefe de enfrentamiento de la Seguridad del Estado contra las Damas de Blanco. Durante ese interrogatorio, Soler fue amenazada con ser encarcelada.

El activista subrayó que, aunque no había represores visibles en la zona, sí existen al menos cuatro cámaras de vigilancia infrarrojas activas apuntando hacia la sede de las Damas de Blanco en Lawton, lo que confirma un monitoreo permanente del movimiento opositor.

La detención de Soler se produce en un contexto de hostigamiento sistemático contra su entorno. El propio Ángel Moya fue citado e interrogado días antes, el 30 de enero, en la misma unidad policial de Aguilera. De acuerdo con su testimonio, estuvo retenido durante una hora y 15 minutos en una oficina “decorada intencionalmente” con fotos de Fidel y Raúl Castro en las cuatro paredes. Allí fue interrogado por un oficial que se identificó como el teniente coronel Daniel, segundo jefe de enfrentamiento de la Seguridad del Estado en La Habana.

Moya explicó que el interrogatorio giró en torno a su posicionamiento político, sus objetivos como opositor y advertencias legales por supuesta “recepción de orientaciones”, “omisión” e “instigación”. También relató que el oficial intentó, de manera sutil, que se convirtiera en informante en redes sociales, algo que rechazó. En ese intercambio, Moya afirmó que su objetivo es contribuir a la liberación de los presos políticos y a la instauración en Cuba de un régimen de derechos y libertades.

El opositor también contó que fue amenazado con una posible acusación de sedición después de haber instado al oficial a dejar de defender los intereses de la cúpula gobernante y ponerse del lado del pueblo cubano.

Berta Soler, ganadora del Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia y del Premio Solidaridad Lech Wałęsa, es una de las figuras más visibles de la oposición pacífica en la isla. Su detención vuelve a poner en evidencia el patrón de vigilancia, hostigamiento e intimidación que enfrentan las Damas de Blanco y otros activistas, incluso en momentos en que las autoridades intentan proyectar una imagen de calma o ausencia de operativos represivos.

Aunque la imagen del arresto que circula en redes es de archivo y no corresponde a este hecho específico, los testimonios confirman que la líder opositora fue nuevamente privada de libertad en un contexto de presión creciente contra quienes denuncian la represión y exigen cambios políticos en Cuba.

La detención de Soler y los recientes interrogatorios a activistas como Ángel Moya Acosta refuerzan las denuncias de que, lejos de disminuir, el control y la persecución contra la disidencia continúan siendo una práctica sistemática del aparato de seguridad del Estado.

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