
Vigilancia y restricciones contra familiares de presos políticos este 3 de febrero
Este martes 3 de febrero se denunciaron nuevas acciones de vigilancia y hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado contra familiares de presos políticos en Cuba, según reportes difundidos en redes sociales por los propios afectados y sus allegados.
De acuerdo con estas denuncias, la vivienda de Lisset Fonseca, madre del preso político Roberto Pérez Fonseca, amaneció bajo vigilancia. Familiares señalaron que la presencia de agentes en los alrededores del inmueble tenía como objetivo limitar los movimientos de la familia y ejercer presión psicológica, una práctica recurrente contra quienes mantienen vínculos con personas encarceladas por motivos políticos.
En un caso similar, Wilber Aguilar, padre del preso político Walnier Luis Aguilar, denunció públicamente que agentes de la Seguridad del Estado se presentaron en su vivienda y le impidieron salir. El propio Aguilar hizo pública la situación a través de sus redes sociales, alertando sobre lo que considera una detención de facto sin orden judicial ni explicación legal.
Estas acciones se suman a un patrón de represión que no se limita a los presos políticos, sino que se extiende a sus familiares, quienes son sometidos a vigilancia, restricciones de movimiento y amenazas constantes. Organizaciones defensoras de derechos humanos han documentado en reiteradas ocasiones este tipo de prácticas, señalando que buscan aislar, intimidar y castigar a los entornos familiares como mecanismo de control social.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido ninguna explicación oficial sobre estas denuncias. Mientras tanto, familiares de presos políticos continúan alertando sobre el incremento de estas acciones represivas, que vulneran derechos fundamentales como la libertad de movimiento y la inviolabilidad del domicilio.







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