
Gobierno Constitucional Cubano para la Transición condena el acoso contra el diplomático estadounidense Mike Hammer
El Gobierno Constitucional Cubano para la Transición emitió un comunicado oficial en el que condena de forma enérgica el hostigamiento, acoso e intimidación sistemática contra Mike Hammer, representante diplomático de Estados Unidos en Cuba, acciones que atribuye directamente a estructuras vinculadas al aparato represivo del poder que controla de facto el país.
En el documento, la entidad señala que este tipo de conductas violan flagrantemente el derecho internacional, en particular la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y constituyen una nueva evidencia del carácter autoritario e ilegal del régimen cubano, que actúa al margen de las normas básicas de convivencia entre Estados.
El comunicado subraya que el acoso a representantes diplomáticos no es un hecho aislado, sino parte de un patrón sistemático de intimidación que el régimen ejerce desde hace años no solo contra diplomáticos extranjeros, sino también contra periodistas, activistas, opositores políticos y ciudadanos cubanos indefensos. En ese contexto, advierte que quienes recurren a este tipo de prácticas no lo hacen desde una posición de fortaleza, sino desde el miedo y la pérdida de legitimidad.
El Gobierno Constitucional Cubano para la Transición se define a sí mismo como autoridad constitucional en reserva y continuadora del orden jurídico de la República, y declara que toda acción de hostigamiento contra misiones diplomáticas es responsabilidad directa del poder de facto que gobierna Cuba. Asimismo, advierte que estos actos agravan la responsabilidad internacional del régimen y deterioran aún más su ya comprometida posición ante la comunidad internacional.
En contraste, el comunicado afirma que en una Cuba constitucional y democrática la diplomacia será respetada, la ley actuará como límite del poder y la intimidación nunca será utilizada como instrumento político. La entidad insiste en que la restauración del Estado de Derecho en Cuba no es solo una aspiración del pueblo cubano, sino una necesidad para la estabilidad regional, la paz y el respeto a las normas internacionales.
El texto concluye con un llamado a la comunidad internacional a tomar nota de estos hechos, advirtiendo que un poder que acosa a embajadores es un poder sin legitimidad, sin ley y sin futuro.







Deja un comentario