
Donald Trump afirma que Cuba “será libre otra vez” y anticipa un posible acuerdo con el régimen
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que considera posible alcanzar un acuerdo con el régimen cubano y afirmó que, como resultado de ese escenario, “Cuba será libre otra vez”. Las declaraciones fueron realizadas durante un intercambio informal con la prensa a bordo del Air Force One, mientras se dirigía a Palm Beach, Florida.
Trump respondió así a una pregunta relacionada con la advertencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien había alertado sobre el riesgo de que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses pudiera provocar una crisis humanitaria en la isla.
“No tiene por qué ser una crisis humanitaria”, afirmó Trump. “Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrán hacer un trato. Así que Cuba será libre de nuevo. Vendrán a nosotros, harán un trato. Cuba realmente tiene un problema”, expresó el mandatario, según el audio difundido por la Casa Blanca.
En sus declaraciones, Trump insistió en que la situación actual del país es insostenible y señaló que conoce a “muchísima gente de Cuba”, así como a numerosos cubanos que actualmente viven en Estados Unidos y que, según dijo, desearían regresar a su país de origen en un contexto distinto. “Nos gustaría solucionar eso”, añadió.
Las palabras del presidente se producen en un momento de máxima tensión entre Washington y el régimen cubano, después de que su administración declarara al Gobierno cubano como una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, y anunciara nuevas medidas económicas y diplomáticas.
Aunque Trump no ofreció detalles concretos sobre el tipo de acuerdo al que se refirió ni sobre eventuales condiciones, sus declaraciones refuerzan la línea de presión directa sobre el régimen, combinada con la idea de una negociación condicionada a cambios profundos en el sistema político de la isla.
Para amplios sectores del exilio cubano y de la oposición, estas afirmaciones son interpretadas como una señal política relevante, aunque persiste el escepticismo ante cualquier diálogo que no incluya garantías claras de libertades fundamentales, liberación de presos políticos y una transición democrática real.
Por el momento, el régimen cubano no ha emitido una reacción oficial a las palabras del presidente estadounidense. Mientras tanto, la situación interna en la isla continúa marcada por una profunda crisis económica, migratoria y social, que ha empujado a millones de cubanos al exilio en los últimos años.







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