
Cuba Demanda lanza proclama constitucional y cívica para activar la “soberanía popular” contra el sistema de partido único
La organización Cuba Demanda publicó el 30 de enero de 2026 una Proclama Constitucional y Cívica al pueblo cubano en la que convoca a la ciudadanía, dentro y fuera del país, a ejercer de forma directa la soberanía popular mediante acciones cívicas y pacíficas. El documento fundamenta su llamado en el Artículo 3 de la Constitución de 2019 y en normas de derecho internacional, y plantea una ruta de movilización no violenta con objetivos políticos concretos.
La proclama, firmada por Santiago A. Alpizar en representación de la organización, sostiene que el pueblo es el titular originario de la soberanía y que, ante lo que califica como pérdida de legitimidad del sistema de partido único, corresponde activar mecanismos de presión ciudadana para forzar un proceso de transición democrática. El texto subraya de forma reiterada que la vía propuesta es cívica, masiva y no violenta.
Fundamento jurídico y contexto internacional
El documento toma como punto de partida la determinación presidencial de Estados Unidos del 29 de enero de 2026 que califica al régimen cubano como amenaza para la seguridad nacional estadounidense. A partir de ahí, la proclama encuadra la situación dentro de marcos del derecho internacional, citando la Carta de las Naciones Unidas, la Carta Democrática Interamericana y la Ley Helms-Burton.
Según el texto, esa base legal permitiría —desde la interpretación de sus promotores— legitimar una activación directa de la soberanía popular para exigir cambios políticos estructurales. La proclama insiste en que no constituye un llamado al uso de la fuerza y que cualquier referencia a la legítima defensa internacional es solo de carácter jurídico y no operativo.
Desconocimiento de legitimidad y demanda formal
Uno de los ejes centrales es el desconocimiento de legitimidad política, moral y jurídica del Partido Comunista como fuerza única de poder. A partir de esa premisa, se promueve una denuncia y demanda masiva contra el sistema gobernante y contra el mandatario designado, Miguel Díaz-Canel, mediante la recogida de firmas en una plataforma digital habilitada por la organización.
De acuerdo con la proclama, esa recolección busca constituir evidencia documental de voluntad ciudadana con posibles efectos en escenarios jurídicos y políticos internacionales.
Llamado a movilización pacífica
El texto convoca a manifestaciones cívicas organizadas en calles y plazas, así como frente a sedes institucionales y representaciones diplomáticas en el exterior. Las etiquetas propuestas para la campaña son #ElCambioEsYa y #ComunismoNo. Se enfatiza que todas las acciones deben desarrollarse sin violencia, de forma ordenada y centradas en la defensa de los derechos humanos.
Entre las exigencias inmediatas planteadas destacan la liberación de presos por motivos políticos, la apertura a la ayuda humanitaria sin condicionamientos, el cese de la represión y la creación de un gobierno provisional de transición sin participación del partido gobernante, con convocatoria a elecciones plurales en un plazo máximo de doce meses.
Proyección internacional
La proclama incluye un llamamiento directo a organismos multilaterales y a gobiernos democráticos para que respalden, por medios legales, un proceso de transición política. También incorpora un anexo jurídico con referencias a normas de la ONU y a jurisprudencia internacional sobre uso de la fuerza y legítima defensa, acompañado de una sección de preguntas y respuestas para delimitar el alcance no violento de la iniciativa.
Con esta publicación, Cuba Demanda coloca en el debate público una propuesta estructurada de presión cívica y legal, cuya repercusión dependerá ahora de la capacidad de movilización que logre y de la respuesta de actores nacionales e internacionales.







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