
Centro de Estudios Convivencia denuncia detención e interrogatorio de Dagoberto Valdés por reunión con diplomático estadounidense
El Centro de Estudios Convivencia (CEC) denunció este viernes un nuevo episodio de hostigamiento contra su director, el intelectual católico Dagoberto Valdés Hernández, tras su detención en Pinar del Río por agentes de la Seguridad del Estado el 23 de enero de 2026. Según la nota oficial difundida por la institución, el operativo estuvo encabezado por dos oficiales identificados como el Mayor Ernesto y el Mayor Manuel, quienes se presentaron en el domicilio de Valdés acompañados de una patrulla de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).
Sin ofrecer motivos, los oficiales ordenaron desalojar la vivienda, cerrar la casa y acompañarlos “sin derecho a una llamada”. Minutos después, miembros del CEC acudieron a la Jefatura de la PNR para verificar su paradero. Allí les informaron que no había ingresado ninguna patrulla esa mañana. La misma respuesta recibieron en la sede provincial de la Seguridad del Estado, hasta que ambos mayores aparecieron en recepción y confirmaron que Valdés estaba siendo interrogado en el lugar.
Acusaciones de terrorismo y advertencias por contacto diplomático
De acuerdo con el relato del CEC, el interrogatorio duró más de dos horas y contó con la presencia del Mayor Jefe del Departamento Jurídico de la Seguridad del Estado, el Mayor Ernesto —responsable de “atender” Convivencia—, el Mayor Manuel —jefe de la Brigada de Enfrentamiento a la Contrarrevolución en la provincia— y un joven oficial no identificado.
El motivo esgrimido para la detención fue la reciente visita de Valdés al Encargado de Negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer. Durante el interrogatorio, el departamento jurídico acusó a Valdés de “terrorismo” y de “colaborar con una potencia extranjera que ha amenazado a Cuba con una intervención militar”. También afirmó que no permitirían que el diplomático estadounidense “fuera contactando a personas para utilizarlas para sus fines en la actual situación que vive Cuba”.
El Mayor Ernesto leyó fragmentos de una columna publicada por Valdés el 19 de enero en Convivencia, donde se exhortaba a la preparación para un “cambio pacífico”. Según el CEC, Valdés respondió citando a San Juan Pablo II sobre el protagonismo del pueblo cubano en su propio destino, insistiendo en que la responsabilidad del cambio recae en los cubanos.
Valdés también aclaró que la conversación con Hammer estuvo relacionada con la distribución de ayuda humanitaria donada por Estados Unidos a través de la Iglesia.
El interrogatorio concluyó con un acta de advertencia que Valdés se negó a firmar. Le recomendaron no acudir a futuras invitaciones del representante estadounidense, aunque le autorizaron viajar a La Habana por motivos académicos, familiares o eclesiales.
Presión contra Yoandy Izquierdo y advertencias políticas
En paralelo, los agentes convocaron a Yoandy Izquierdo Toledo, miembro del CEC, a quien también intentaron interrogar pese a que no formó parte de la visita diplomática. Según el testimonio del CEC, el Mayor Ernesto le advirtió sobre la “manipulación del embajador americano”, aseguró que “compartir ideas del enemigo también era delito” y sentenció que “la Revolución está más fuerte que nunca”.
Asimismo, el oficial comparó el contexto cubano con el venezolano, afirmando que en el país sudamericano hubo “traición y colaboración con el enemigo”, algo que —dijo— no permitirían en Cuba.
Izquierdo, por su parte, respondió que asume responsabilidad por su trabajo y el del Centro desde hace más de quince años, y cuestionó la proporcionalidad del despliegue policial. El Mayor Ernesto justificó la operación alegando que se trata de una lógica de “acción-reacción porque la situación del país es grave y hay que defenderlo”.
Un patrón sostenido de hostigamiento
El CEC denunció que este episodio se inserta en un patrón de persecución estatal contra su labor cívica y académica, que opera legalmente desde Pinar del Río desde mediados de los años 2000. Valdés, quien fue fundador de la revista Vitral y es una de las voces católicas más reconocidas del país, ha sido objeto de vigilancia, interrogatorios y restricciones durante años por sus posiciones críticas.
El Centro concluyó su comunicado afirmando que estos hechos constituyen una nueva muestra del hostigamiento institucional contra sus miembros y contra el pensamiento independiente en Cuba.







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