Detención arbitraria del periodista Henry Constantin frente a su hija en Camagüey agrava el hostigamiento contra la prensa independiente

El director del medio La Hora de Cuba, Henry Constantin, fue detenido de manera arbitraria la tarde del lunes en Camagüey, a pocos metros del domicilio de su hija. La acción, ejecutada por agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), ocurrió alrededor de las 4:30 p. m., sin explicación previa ni posterior. El periodista fue liberado aproximadamente una hora después.

Según testigos citados por La Hora de Cuba, una patrulla se detuvo en la calle, descendieron dos oficiales y solicitaron inicialmente la licencia de conducción de Constantin y, acto seguido, sus documentos personales. Con un tono intimidante ordenaron que los acompañara, todo esto en presencia de su hija —un elemento que añade un componente de violencia psicológica a un acto ya marcado por la arbitrariedad.

Durante el tiempo que estuvo desaparecido, el medio efectuó gestiones para confirmar su paradero. No se encontraba en la Primera Unidad de la PNR de Camagüey, donde solicitaron información sin obtener respuestas claras sobre su situación.

Un patrón de hostigamiento

La detención ocurrió al día siguiente de que Constantin, quien además es vicepresidente regional para Cuba de la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), reportara dificultades para conectarse a Internet, una práctica reiterada contra periodistas y activistas en la isla para obstaculizar su trabajo.

Este episodio se suma a otro ocurrido el pasado 14 de enero en La Habana, cuando Constantin fue arrestado en su vivienda y acusado de “desorden público” por agentes de la Seguridad del Estado. Aquel incidente coincidió con la llegada a Cuba de los restos de oficiales del régimen fallecidos durante la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, un contexto donde las fuerzas de seguridad han incrementado la vigilancia, detenciones y presiones contra opositores, periodistas y voces críticas.

Hostilidad sostenida contra el periodismo independiente

Las detenciones breves, sin orden legal, sin constancia oficial y sin notificación a familiares, forman parte de un patrón documentado por organizaciones internacionales. En Cuba, los periodistas independientes continúan ejerciendo su labor en un entorno represivo donde se combinan interrogatorios, amenazas, cortes selectivos de Internet, confiscación de equipos y restricciones laborales.

La exposición pública de estos hechos por parte de medios independientes y organizaciones del exilio sigue siendo clave para documentar la realidad interna del país. Entretanto, las autoridades mantienen una política de opacidad, negación y presión continua contra quienes informan al margen de los canales oficiales.

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