
Gobierno municipal de Plaza de la Revolución expulsa a proyecto cultural “Paso a Paso” de su sede tras 8 años de trabajo comunitario
La compañía de baile “Paso A Paso”, un proyecto comunitario que durante ocho años formó a decenas de niños, adolescentes y jóvenes en el municipio Plaza de la Revolución, denunció públicamente que fue obligada a abandonar su sede debido a una orden del gobierno municipal. La decisión, según la propia agrupación, responde “al simple capricho de alguien en el gobierno municipal”, sin que hasta la fecha se haya ofrecido una justificación oficial o alternativa viable.
La sede, ubicada en C entre 25 y 27, no solo era un espacio físico de ensayo. Representaba un punto de encuentro para familias, un espacio de aprendizaje artístico y una iniciativa comunitaria que fomentaba disciplina, creatividad y pertenencia en un contexto marcado por la falta de oportunidades para la juventud.
De almacén abandonado a centro cultural
Las imágenes publicadas por la agrupación muestran el antes y después del local: un enorme espacio abandonado, lleno de basura, muebles oxidados, piezas metálicas y restos de equipos, que fue limpiado, reparado y acondicionado por los propios bailarines, padres y madres del proyecto. Fotografías del proceso evidencian a jóvenes y adultos retirando desechos, rascando pisos cubiertos de grasa y habilitando salones para la práctica de danza.
Tras meses de trabajo voluntario, el lugar se transformó en una casa cultural donde decenas de niños y adolescentes ensayaban diversas modalidades de baile. En el local llegaron a colgarse banderas de distintos países y se realizaron presentaciones internas, eventos y clases abiertas, convirtiéndose en un espacio vivo dentro de la comunidad.
La expulsión y el silencio institucional
En su denuncia pública, la compañía lamentó que después de tantos años de esfuerzo, adaptación y resultados visibles, fueran obligados a abandonar el espacio sin un proceso transparente ni explicación clara. La publicación menciona directamente a Liliana Díaz, presidenta del Poder Popular de Plaza de la Revolución, aunque no detalla si la funcionaria emitió la orden o solo la ejecutó.
“No dejemos que nos apaguen. El propósito final lo conoceremos”, concluye la denuncia del proyecto, dejando entrever que la decisión podría obedecer a intereses ajenos a la cultura o a necesidades administrativas no comunicadas a la comunidad.
Hasta el momento no existen pronunciamientos públicos del gobierno municipal, ni se ha informado sobre el destino del inmueble ni sobre alguna oferta alternativa para la continuidad del proyecto, hecho que aumenta la preocupación de padres y jóvenes involucrados.
Impacto comunitario y cultural
En un país donde los espacios culturales independientes son limitados y frecuentemente objeto de presión por parte de las instituciones, el cierre de iniciativas como “Paso A Paso” golpea no solo a los jóvenes bailarines, sino también a las comunidades que encuentran en estos proyectos un refugio contra el ocio, la desmotivación y la migración temprana.
“Paso A Paso” deja atrás un legado visible: disciplina, formación y creatividad en decenas de adolescentes que encontraron en la danza una vía de expresión. Pero también deja preguntas: ¿qué factores motivan la expulsión de un proyecto cultural comunitario? ¿Quién gana cuando se cierran espacios de desarrollo para la juventud?
Las respuestas, por ahora, siguen en silencio.







Deja un comentario