
Diplomático cubano señalado por médico exiliado por presunto acoso político en misión internacional
El médico cubano Emilio Arteaga Pérez, actualmente exiliado en Europa, denunció públicamente que durante su misión médica en Namibia fue objeto de vigilancia, hostigamiento y presión ideológica desde la sede diplomática de Cuba en Windhoek. Según su testimonio, ese aparato de control habría sido coordinado por un funcionario de la Cancillería cubana identificado como Aldo Luis Fuentes Acosta, quien aparece en un reciente video institucional del Ministerio de Relaciones Exteriores exaltando a la “diplomacia revolucionaria”.
Arteaga asegura haber coincidido con Fuentes Acosta cuando este ejercía como comisario político de la embajada cubana en ese país del África Austral. En su publicación, el médico afirma que la representación diplomática funcionaba como un centro de vigilancia ideológica hacia profesionales cubanos desplazados, especialmente aquellos que mostraban opiniones divergentes respecto al régimen.
“Todo el acoso, la vigilancia, la persecución y el hostigamiento que se puede imaginar contra un cubano que pensara diferente era perfectamente diseñado desde las entrañas de esa sede diplomática”, escribió Arteaga en su testimonio.
El médico sostiene que esa situación lo llevó a abandonar definitivamente sus pacientes en Cuba y exiliarse en Europa a inicios de 2021, tras años de servicio como especialista contratado en el marco de la colaboración médica internacional.
La denuncia surgió tras la difusión en redes de un video del MINREX en el que Fuentes Acosta aparece en un acto oficial asegurando: “Aquí estamos los miembros de la diplomacia revolucionaria”, lo que llevó a Arteaga a identificarlo públicamente y describirlo como parte de la estructura que —según su relato— operaba mecanismos de presión y control político sobre los cooperantes cubanos en Namibia.
Hasta el momento, ni Fuentes Acosta ni el Ministerio de Relaciones Exteriores se han pronunciado respecto al testimonio del médico. ClickCuba verificó que el funcionario mantiene un perfil público en redes sociales donde figura como trabajador de la Cancillería y graduado del Instituto Superior de Relaciones Internacionales.
La denuncia de Arteaga se suma a un conjunto de testimonios recogidos en los últimos años por organizaciones de derechos humanos, que alertan sobre el uso de misiones internacionales como instrumentos de control ideológico y coerción política, además de las limitaciones laborales y de movilidad impuestas a médicos y profesionales cubanos en el exterior.
El médico concluyó su mensaje señalando la carga emocional asociada al recuerdo de su etapa en Namibia y agradeciendo el hecho de vivir hoy en libertad: “Prefiero insistir en mi paz mental y agradecer que ahora soy un hombre libre, como pronto lo será mi gente en la Isla”.






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