El régimen activa planes para el “estado de guerra” en una reunión sin cámaras ni transparencia

En medio de un clima regional marcado por movimientos militares y tensiones políticas, el régimen cubano informó que el Consejo de Defensa Nacional se reunió este sábado para aprobar los planes y medidas del paso al “estado de guerra”, según una nota escueta publicada en Cubadebate.

El encuentro tuvo lugar en el marco del Día de la Defensa, parte de la doctrina militar conocida como “Guerra de todo el Pueblo”, un concepto ideológico que sostiene la necesidad de preparar a la población para un eventual conflicto. La nota oficial asegura que el objetivo es “incrementar y perfeccionar el nivel de preparación y cohesión” de los órganos de dirección.

Sin embargo, el comunicado no detalla qué medidas fueron aprobadas, qué estructuras serían activadas, ni si existe un escenario específico que motive el movimiento, lo que abre interrogantes sobre su alcance y finalidad real. Tampoco hubo fotos, videos ni cobertura abierta para la prensa estatal, lo que refuerza la habitual opacidad con la que el régimen maneja asuntos de seguridad nacional.

Raúl Castro “al tanto”

La publicación asegura que Raúl Castro Ruz “estuvo al tanto” del desarrollo del encuentro y lo calificó como “buena y eficiente reunión”. No se menciona si estuvo presente físicamente ni cuál fue su rol operativo. Su inclusión en el texto —pese a su retiro formal— evidencia que sigue siendo una figura clave en el aparato militar y en las decisiones estratégicas.

Un lenguaje que activa alarmas

El uso del término “paso al estado de guerra” no es menor. Aunque la doctrina militar cubana incorpora este concepto dentro de ejercicios internos, la forma en que fue comunicado, sin contexto ni precisión, ha generado alerta y especulación tanto dentro de la isla como en el exilio.

En el comunicado no se mencionan:

Movilizaciones civiles Cambios en la vida cotidiana Restricciones de circulación Anuncios diplomáticos Relación con eventos internacionales

Todo quedó encapsulado en un enunciado doctrinal sin explicación adicional.

Opacidad y ausencia de rendición de cuentas

El régimen mantiene control total sobre la información militar y de seguridad, por lo que no existen fuentes independientes dentro del país que permitan verificar el contenido o los motivos de la reunión.

Al cierre de esta nota:

No hay publicación de las medidas aprobadas

No hay rueda de prensa del MINFAR o la Presidencia

No hay documentos anexos o resoluciones disponibles al público

La población se enteró únicamente por una nota de 13 líneas, lo que recuerda el funcionamiento histórico del modelo político cubano: decisiones de alto impacto comunicadas sin posibilidad de escrutinio ciudadano.

Contexto internacional

La reunión llega en un momento particularmente sensible en el continente, tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de fuerzas estadounidenses, un hecho que golpeó psicológicamente al bloque aliado de La Habana y ha provocado movimientos defensivos y discursos de resistencia dentro del régimen cubano. En ese marco, no sorprende que el discurso militar vuelva a ocupar espacio en la narrativa interna.

Conclusión

Sin información detallada y con un manejo comunicacional opaco, la activación de planes para un hipotético “estado de guerra” no parece responder a una amenaza concreta, sino más bien a un reflejo ideológico y preventivo del poder militar, reforzando la idea de que el régimen continúa preparándose ante posibles escenarios de ruptura interna o presión externa.

Mientras tanto, el país enfrenta apagones, crisis económica, migración masiva y descontento social, factores que también forman parte del contexto en el que el aparato militar se vuelve a colocar en primer plano.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias