Detenido el joven Aliesky Guerra tras expresar sus opiniones en redes sociales

El joven cubano Aliesky Guerra fue detenido en la estación de policía de Aguilera, en el municipio 10 de Octubre, tras publicar comentarios y opiniones en sus redes sociales. No existen acusaciones formales de delitos comunes y las denuncias señalan que la única razón de su detención es haber expresado libremente sus sentimientos y criterios.

Familiares y allegados han confirmado que su arresto ocurrió sin una orden judicial conocida y sin que mediara acto de violencia o actividad que pudiera considerarse delito. Su caso se suma a la larga lista de cubanos que han sido citados, interrogados o detenidos por manifestar opiniones políticas o críticas en plataformas digitales.

Guerra utilizaba sus redes para compartir reflexiones sobre la realidad cubana y su situación personal, algo que en la mayoría de los países democráticos está protegido por el derecho a la libertad de expresión. En la isla, estos actos suelen ser considerados motivos de vigilancia y control por parte del aparato represivo, lo que genera un clima de autocensura y temor.

Activistas en el exilio han reaccionado denunciando el caso y exigiendo su liberación inmediata. Aseguran que detenciones como la de Guerra evidencian la falta de garantías básicas, así como la criminalización del pensamiento crítico. También subrayan que muchos jóvenes han encontrado en las redes sociales un espacio para comunicar lo que en la vida pública no pueden hacer sin riesgo.

Hasta el cierre de esta nota no se conoce si Aliesky Guerra ha tenido acceso a abogado, ni si se le ha informado de cargos específicos. La incertidumbre sobre su paradero exacto dentro de la propia estación y la ausencia de transparencia institucional hacen temer una prolongación de su detención sin debido proceso.

Su caso vuelve a poner en primer plano la disputa entre la ciudadanía y el control ejercido por el poder político. Mientras el gobierno intenta reforzar la vigilancia digital y contener la inconformidad, cada vez más jóvenes utilizan las redes para documentar lo que viven y sienten, convirtiendo sus perfiles en un espacio de resistencia cívica.

La detención de Aliesky Guerra es un nuevo recordatorio de que en la isla opinar sigue siendo un acto de riesgo y que la libertad de expresión, lejos de ser un derecho garantizado, continúa bajo asedio. La demanda principal alrededor de este caso es clara: su liberación inmediata y el respeto al derecho de todos los cubanos a expresarse sin miedo.

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