
Anamely Ramos impulsa un llamado urgente por la liberación de los presos políticos cubanos
La activista y antropóloga cubana Anamely Ramos lanzó un llamado público a la acción para articular esfuerzos por la liberación de los presos políticos en Cuba. La iniciativa llega en un momento marcado por recientes excarcelaciones anunciadas en Venezuela y Nicaragua, que reabrieron el debate regional sobre la represión y los prisioneros de conciencia en los regímenes autoritarios de América Latina.
El documento, difundido en redes sociales y abierto a nuevas adhesiones, supera las 270 firmas. Encabezan la lista expresos políticos cubanos y familiares de presos actualmente encarcelados. Luego figuran activistas dentro y fuera de la isla, periodistas, académicos, artistas y ciudadanos extranjeros solidarios con la causa. Entre los firmantes se encuentran históricos presos del castrismo, con condenas que superaron las dos décadas, así como familiares que hoy sostienen la denuncia desde la isla en condiciones de hostigamiento permanente.
Un contexto que vuelve a poner el tema en la agenda
Ramos contextualiza el llamado en los anuncios recientes de Venezuela y Nicaragua, que informaron procesos de excarcelación de detenidos por motivos políticos. Aunque estos procesos se desarrollan sin transparencia y bajo un clima de manipulación política, han vuelto a colocar en la discusión regional una exigencia que considera impostergable: la liberación de quienes han sido encarcelados por ejercer derechos fundamentales.
En ese escenario, Cuba continúa como la “gran ausente”. Según el texto, la isla —con una población inferior a los 10 millones de habitantes— acumula más de un millar de presos políticos en los últimos años. Una cifra que organizaciones y actores democráticos llevan años denunciando y que sigue sin tener una respuesta internacional proporcional a su gravedad.
El documento recuerda que entre enero y marzo de 2025 el Estado cubano prometió la liberación de 553 presos políticos. Sin embargo, las organizaciones independientes contabilizaron no más de 250 personas beneficiadas, lo que dejó al margen a cientos y generó frustración, dolor y nuevas amenazas contra los excarcelados.
Un año después, ese proceso incompleto sigue siendo —en palabras del llamado— “una deuda pendiente” y una herida abierta para las familias.
Un reclamo de acción internacional
El texto interpeló de forma directa a instituciones internacionales, organizaciones de derechos humanos, gobiernos democráticos, medios de comunicación, cuerpos diplomáticos y al Vaticano. La exigencia central es impulsar acciones coordinadas para frenar la violencia de Estado en la región e incluir a Cuba en ese marco “sin ambigüedades”.
La iniciativa demanda una petición pública y sostenida: la liberación inmediata e incondicional de todas las personas encarceladas por motivos políticos, así como el cese definitivo de la criminalización del disenso en la isla.
Un mensaje a las familias y a la sociedad cubana
El documento dedica un fragmento especial a las madres, padres y familiares de los presos políticos actuales. Reconoce el desgaste emocional y la soledad con la que suelen sostener las denuncias y subraya que esta convocatoria no busca exigir más sacrificios, sino promover unidad, acompañamiento y protección.
Asimismo, el llamado interpela al resto de la sociedad cubana —dentro y fuera del país— para que comprenda que los presos políticos no son un asunto ajeno ni un daño colateral, sino “una herida abierta que nos concierne a todos”.
Para la activista y académica, este llamado constituye un paso necesario para articular nuevas iniciativas en un “momento clave”, en el que —según subraya— no se trata de esperar gestos unilaterales del poder, sino de “nombrar la injusticia, presionar con fuerza y no dejar pasar este momento histórico”.
Firmas que hablan por sí mismas
La lista de firmantes tiene un peso simbólico y testimonial: figuran expresos políticos con condenas de hasta 29 años, opositores exiliados, familiares dentro de la isla, artistas, periodistas, académicos, defensores de derechos humanos y ciudadanos de distintas latitudes. Entre los nombres aparecen:
Presos políticos históricos y de las últimas décadas. Familiares de detenidos por el 11J y otras causas políticas. Activistas del exilio y dentro de la isla. Figuras del ámbito cultural, académico y de la defensa de derechos humanos. Ciudadanos extranjeros en solidaridad.
El documento continúa abierto a firmas, que pueden añadirse directamente en los comentarios de la publicación original.
Un llamado que busca romper la tolerancia internacional
Para Ramos y los firmantes, Cuba se ha beneficiado durante décadas de una “tolerancia internacional inadmisible” que ha permitido que la represión continúe sin una respuesta política firme. En el contexto geopolítico actual, la iniciativa busca romper ese silencio, articular presión y situar la causa de los presos políticos cubanos en el centro del debate democrático regional.
La convocatoria cierra con una frase que sintetiza el espíritu de la acción:
“No se trata de esperar a que la dictadura se aconseje o colapse. Se trata de actuar. Por quienes están presos. Por sus familias. Por la verdad. Por Cuba.”
La publicación circula activamente en plataformas sociales acompañada del lema #LibertadParaLosPresosPoliticos y permanece abierta a nuevas adhesiones.






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