
Díaz-Canel niega contactos con EE.UU. y responde al ultimátum de Trump sobre Cuba y Venezuela
El presidente designado Miguel Díaz-Canel Bermúdez negó este lunes que existan conversaciones políticas entre La Habana y Washington, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara públicamente que habría “noticias muy pronto” sobre Cuba y emitiera un ultimátum a la dirigencia cubana en el marco de la crisis venezolana.
Díaz-Canel afirmó que no existen conversaciones con el gobierno estadounidense más allá de “contactos técnicos” relacionados con temas migratorios. Sostuvo que Cuba estaría dispuesta a dialogar con cualquier administración de Estados Unidos solo bajo términos de “igualdad soberana, respeto mutuo” y sin “injerencia en asuntos internos”, insistiendo en que cualquier intercambio debería regirse por principios del Derecho Internacional.
Además, vinculó la política migratoria estadounidense con lo que describió como un endurecimiento de medidas contra la isla, alegando que la emigración masiva cubana no tendría relación con la comunidad asentada en Estados Unidos, sino con políticas previas que —según él— beneficiaron a quienes abandonaron el país. También afirmó que los cubanos residentes en Estados Unidos serían actualmente “víctimas del cambio en las políticas hacia los migrantes y de la traición de los políticos de Miami”.
En contraste, Trump empleó un lenguaje directo y amenazante respecto al papel de Cuba en Venezuela. Denunció que durante años La Habana recibió “grandes cantidades de petróleo y dinero” desde Caracas a cambio de servicios de “seguridad” al régimen venezolano. Aseguró que ese esquema se habría terminado tras la operación militar estadounidense de la semana pasada en territorio venezolano y afirmó que “la mayoría de esos cubanos están muertos” como consecuencia del ataque.
Según Trump, Venezuela ya no necesitaría protección cubana al contar con “Estados Unidos, el ejército más poderoso del mundo”. En su mensaje, advirtió que “no habrá más petróleo ni dinero yendo a Cuba —cero” y recomendó a la dirigencia cubana “hacer un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, dando cierre al mensaje con su firma presidencial.
Las declaraciones cruzadas exponen un choque frontal: mientras Díaz-Canel niega cualquier negociación política activa y reclama respeto, Trump fija condiciones, marca plazos y anuncia un corte total de recursos relacionados con Venezuela que impactarían de lleno en la economía cubana. Aunque no hay confirmación oficial de contactos diplomáticos, el intercambio público sugiere que la situación avanza por carriles distintos: uno técnico y limitado, reconocido por La Habana, y otro de presión geopolítica, encabezado por Washington.
La atención se centra ahora en si La Habana responderá al ultimátum o si Estados Unidos tomará medidas unilaterales en los próximos días.






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