
Activista cubano denuncia nuevo interrogatorio por parte de la Seguridad del Estado
El activista cubano Adelth Bonne Gamboa denunció en una publicación en Facebook que fue citado e interrogado nuevamente por la Seguridad del Estado en La Habana, en medio del clima represivo que ha seguido al estallido de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela.
Según relató, un agente se presentó el domingo 11 de enero en su vivienda con una citación oficial ordenándole comparecer al día siguiente, lunes 12 de enero a las 10:00 a.m., en la Unidad de Policía de Diez de Octubre, conocida popularmente como Aguilera.
Bonne explicó que decidió no informar públicamente desde el momento de la citación para evitar inquietar a su madre, aunque varias personas de su entorno estaban al tanto.
Una vez en la unidad policial, asegura que fue sometido a una hora de advertencias y amenazas, centradas en sus publicaciones en redes sociales relacionadas con la crisis en Venezuela. Incluso, según su testimonio, se mencionó la posibilidad de aplicarle el Artículo 370, una figura del Código Penal que el régimen utiliza para sancionar opiniones consideradas “contrarias al interés social”.
“Tercer interrogatorio en menos de un mes”
El activista subrayó que este sería el tercer interrogatorio en menos de un mes, un incremento significativo de la vigilancia y la presión. Recordó que hace menos de 30 días, tras presiones, decidió renunciar a su colaboración con Cubanet Noticias, y desde entonces —dijo— ha permanecido en lo que describió como una “prisión domiciliaria por decisión propia”, sin salir de su casa.
Pese a las amenazas —que incluyeron sugerencias directas de que abandonara el país— Bonne aseguró que no detendrá su actividad en redes:
“Mis ideales, mi postura y mis opiniones no las voy a dejar de exponer. Tampoco negaré mi amistad ante ellos con personas que admiro y que considero casi mi familia”.
El activista también afirmó que percibió nerviosismo en los agentes que lo interrogaron, a pesar de mostrarse firmes ante él.
Llamado de auxilio
Al finalizar su publicación, lanzó un nuevo pedido de ayuda para salir del país, afirmando que las autoridades quieren que emigre “en silencio”, algo a lo que no está dispuesto.
Tras el interrogatorio regresó a su domicilio, donde continúa. Bonne destacó además que no firmó absolutamente nada, hecho que respalda con la imagen de la citación compartida en su publicación.

El caso de Adelth Bonne refleja un patrón cada vez más recurrente: incremento de interrogatorios, amenazas, hostigamiento y presiones para forzar la salida del país de activistas, periodistas independientes y voces críticas. Un fenómeno que organismos internacionales y actores del exilio cubano han venido denunciando desde hace años.
Ante la falta de garantías internas, su pedido vuelve a exponer una realidad frecuente: la urgencia de salidas humanitarias y apoyo internacional para quienes se encuentran atrapados dentro del país en un escenario de persecución política sostenida.






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