
Combinado del Este: la denuncia de Pupito en Sy sobre robos, hambre, drogas y abandono en las cárceles cubanas
El rapero contestatario y preso político Lázaro Leonardo Rodríguez Betancourt, conocido artísticamente como Pupito en Sy, volvió a romper el cerco informativo desde el Combinado del Este, la prisión más grande y temida de Cuba. Desde el Edificio 1, donde cumple condena, envió un testimonio dirigido a la activista y periodista Iliana Hernández, en el que describe un cuadro de abandono, corrupción, robos y condiciones alimentarias degradantes, que se viven a diario dentro del penal.
Su denuncia, detallada y directa, vuelve a poner sobre la mesa la situación de cientos de reclusos —políticos y comunes— atrapados en un sistema penitenciario caracterizado por la falta de transparencia, la impunidad institucional y la precariedad extrema.
Robos institucionalizados: “me robaron ocho pares de media y un pullover”
Según narra Pupito, el 29 de diciembre, durante una visita familiar, ocurrió un episodio que resume lo que él describe como una práctica habitual dentro del penal:
“Me robaron ocho pares de media y un pullover cuando la madre de mi hijo y mi hijo vinieron a visitarme con el saco de comida. La policía aquí abrió y me robaron una jaba con los ocho pares de media y un pullover.”
El rapero asegura que esto no es un hecho aislado, sino un mecanismo sistemático de despojo al que están sometidos los reclusos:
“Le han robado los sacos a los reclusos. No solo aquí adentro, también en las puertas de las prisiones. Quiero que el mundo sepa estas cosas que están pasando aquí en el Combinado del Este.”
Comida en estado deplorable: “gorgojos, gusanos y pan de 7 gramos”
Otro eje central de su denuncia es la alimentación, que define como una forma adicional de maltrato:
“El mal alimento que hay, el arroz de un sancocho, algo que parece una goma. Nos dan una pasta podrida… gorgojos, gusanos… pan de 10 gramos, 7 gramos. De un plátano lo pican en cinco pedazos para darle uno a cada preso.”
La descripción coincide con testimonios previamente divulgados por expresos políticos y familiares, que reportan comidas contaminadas, raciones mínimas y escasez crónica, con impacto directo en la salud.
Drogas y negligencias médicas: un muerto en diciembre
Pupito también denuncia la presencia de drogas dentro del penal y la responsabilidad directa de la policía en su circulación:
“Siguen entrando la droga, las mismas policías entran la droga.”
Relata además la muerte reciente de un joven recluso el 22 de diciembre, tras inyectarse una sustancia conocida como 7M3, sin recibir asistencia médica a tiempo:
“Le pidió asistencia médica a la policía y la policía no se lo dio. Se le corrió hacia el pulmón y se murió. Miles de irregularidades están pasando aquí.”
“Esto es más que una dictadura, es un abuso”
El rapero describe un ambiente de deshumanización constante:
“Tienen a los presos aquí achantados, tirados, como que no valieran nada. Esto es un desastre aquí, un desastre.”
También menciona a otros reclusos en resistencia, entre ellos Walfrido Rodríguez Piloto, que según dice fue removido del penal tras plantar cara al sistema.
Mensaje final: Cuba Libre y un llamado al exilio
Antes de despedirse, Pupito envía reconocimientos a figuras del exilio cubano, organizaciones de presos plantados y activistas, reafirmando su postura política:
“Bendiciones a los hermanos del exilio… seguimos dando la guerra y luchando por la libertad de Cuba. Viva Cuba Libre, abajo los cachros, Canelita.”
El rapero concluye su audio “firme y sin claudicar”, como ha afirmado en otras ocasiones, pese a la persecución y los años de cárcel.
Una denuncia que confirma una realidad silenciada
El testimonio de Pupito encaja en un patrón reiterado por:
expresos políticos, familiares de reclusos, organizaciones de derechos humanos, informes internacionales sobre Cuba.
Robos, corrupción, comida insalubre, drogas introducidas por custodios, falta de atención médica, muertes evitables y castigos ejemplares forman parte de un ecosistema penal opaco y extremadamente violento, donde la impunidad es norma.
Mientras el régimen intenta sostener su discurso de orden y humanismo, las voces desde dentro de las prisiones siguen apuntando hacia otra realidad: la de cárceles convertidas en depósitos humanos, donde la vida y la dignidad no tienen valor.
ClickCuba continuará dando seguimiento a este caso y a la situación dentro de las prisiones cubanas, amplificando voces que el régimen intenta silenciar.







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