Berta Soler Fernández

Líder histórica de las Damas de Blanco y defensora de derechos humanos

Esta biografía forma parte de una serie dedicada a las personas que los lectores de ClickCuba reconocen como referentes cívicos y sociales en 2025. El nombre de Berta Soler Fernández fue señalado por muchos lectores como símbolo de persistencia y resistencia frente a décadas de represión en Cuba.

Berta de los Ángeles Soler Fernández nació el 31 de julio de 1963 en Matanzas, Cuba. Estudió técnico en microbiología y trabajó durante más de dos décadas en un hospital gineco-obstétrico en La Habana antes de dedicarse por completo al activismo cuando la presión estatal hizo insostenible su labor profesional. 

Su papel público comenzó a consolidarse tras la Primavera Negra de 2003, cuando su esposo, Ángel Moya Acosta, activista de derechos humanos, fue detenido y condenado a 20 años de prisión. A partir de ese momento, Soler se convirtió en una de las voces principales de Las Damas de Blanco, un movimiento pacífico compuesto inicialmente por esposas y familiares de presos políticos que, vestidos de blanco, asisten a misa cada domingo y marchan en silencio exigiendo la liberación de los encarcelados por motivos políticos. 

Tras la muerte de Laura Pollán, fundadora de la organización, Berta Soler asumió la dirección de las Damas de Blanco y ha continuado la labor de protesta y denuncia, en un contexto marcado por detenciones arbitrarias, hostigamiento policial y restricciones por parte de las autoridades cubanas cada vez que intenta participar en actos públicos. 

El movimiento obtuvo reconocimiento internacional: en 2005, Las Damas de Blanco recibieron el Premio Sájarov a la Libertad de Pensamiento del Parlamento Europeo, aunque las líderes no pudieron asistir a la ceremonia debido a impedimentos del gobierno cubano. 

A lo largo de su activismo ha sido objeto de detenciones y desapariciones temporales por parte de la Seguridad del Estado, que ha empleado tácticas de presión para intentar silenciar sus protestas pacíficas —incluidas detenciones prolongadas sin explicación oficial— y restricciones alrededor de sus actividades dominicales. 

Además de su labor con los presos políticos, Soler ha mantenido una postura crítica frente a la falta de libertades en Cuba, abogando por una mayor apertura democrática y respeto a los derechos humanos. 

Para muchos lectores de ClickCuba, Berta Soler Fernández representa la resistencia sostenida en el tiempo: una mujer que ha dedicado más de dos décadas a visibilizar la causa de los presos políticos y a mantener viva la protesta pacífica, aun frente a la represión constante.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias