Cojímar entre la basura y el abandono: vecinos denuncian un foco permanente de insalubridad

Una publicación en el grupo de Facebook Cojímar ha vuelto a poner en evidencia una realidad que los vecinos arrastran desde hace meses. La acumulación de basura en la calle 24 esquina G, en pleno Cojímar, se ha convertido en un foco permanente de contaminación, enfermedades y desesperación ciudadana, según denuncian residentes de la zona.

La alerta fue lanzada por una vecina que convive a diario con , quien acompañó su mensaje con varias imágenes que muestran un vertedero improvisado ocupando gran parte de la vía. En su denuncia, la vecina advierte que la basura lleva meses sin recogerse y cuestiona la eficacia de las fumigaciones oficiales cuando los desechos siguen acumulados. “Si no recogen la basura, esto no se acaba nunca”, escribió, subrayando el riesgo de transmisión de enfermedades y la falta de respuestas por parte de las autoridades responsables.

Las imágenes provocaron una avalancha de reacciones. Decenas de vecinos coincidieron en que no se trata de un hecho aislado, sino de una situación generalizada en Cojímar y en otros municipios de La Habana. Comentarios como “ya se olvidaron y vamos por más”, “todas las calles están así” o “Cojímar completo está lleno de basureros” se repiten a lo largo del hilo.

Algunos residentes expresaron indignación por el impacto directo en la salud pública. Se mencionan brotes de dengue, hepatitis, chikungunya y otras enfermedades asociadas a la proliferación de vectores. “Por eso estamos enfermos y hay gente muriendo por el mal trabajo”, escribió una vecina. Otros alertaron sobre la cercanía de restaurantes y viviendas, cuestionando cómo se puede vivir o comer en medio de un entorno convertido en “un mosquero”.

También hubo críticas directas a la gestión local. Varios comentarios apuntan a la inacción de delegados y dirigentes comunitarios, a quienes acusan de indiferencia ante un problema que se agrava con el paso del tiempo. “Qué lástima que tengamos dirigentes sordos y ciegos”, señaló una usuaria, mientras otro vecino fue más contundente al afirmar que no se trata de incapacidad, sino de desinterés por el pueblo.

La desesperación ha llevado incluso a propuestas extremas, como quemar la basura ante la ausencia de recogida, una opción que otros rechazan por el riesgo añadido que supone para la salud y el medio ambiente. En paralelo, residentes de zonas cercanas como Guanabacoa se sumaron a la conversación para denunciar situaciones similares, confirmando que el problema trasciende un solo barrio.

La publicación fue etiquetada directamente a cuentas oficiales del Gobierno de La Habana, en un intento de que la denuncia llegue a quienes tienen la responsabilidad de actuar. Hasta el momento, según los propios vecinos, no hay respuesta ni solución visible.

Lo ocurrido en Cojímar refleja un patrón que se repite en muchos barrios del país. La acumulación de basura, la falta de servicios básicos y el silencio institucional convierten la vida cotidiana en una lucha constante contra la insalubridad. Mientras tanto, la ciudadanía documenta, denuncia y comparte, consciente de que el silencio solo agrava un problema que ya afecta la salud y la dignidad de miles de personas.

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