
Médico cubano exiliado alerta a la OMS sobre el colapso epidemiológico en Cuba y acusa al régimen de manipular datos sanitarios
La denuncia fue enviada a la Organización Mundial de la Salud a través de la activista Marybel García González, residente en Suiza
El médico cubano exiliado Dr. Lucio Enríquez Nodarse, radicado y homologado en España, ha enviado una carta oficial a la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertando sobre lo que describe como “una sindemia fuera de control” en Cuba y una manipulación sistemática de datos sanitarios por parte del régimen. La misiva fue remitida a la sede de la OMS en Ginebra a través de la activista Marybel García González, residente en Suiza, para garantizar que quedara constancia formal de esta grave denuncia.
“Lo hago para que, de alguna manera, esta institución intervenga a favor de nuestro pueblo o, al menos, quede constancia de que se lo hemos comunicado formalmente”, afirmó el doctor. Según él, la situación epidemiológica en la isla es “insostenible” y el silencio de la comunidad internacional solo prolonga el sufrimiento de millones de cubanos.
Una sindemia silenciosa: Dengue, Chikungunya y Zika avanzan sin control
En su carta, el Dr. Enríquez Nodarse advierte que Cuba atraviesa actualmente una sindemia activa de Dengue, Chikungunya y Zika, confirmada mediante análisis realizados en sistemas sanitarios extranjeros a pacientes que salieron del país. Esta combinación simultánea de enfermedades —transmitidas por el mosquito Aedes aegypti— representa un riesgo sanitario no solo para Cuba, sino también para regiones con conexiones aéreas frecuentes con la isla, como Estados Unidos, España y América Latina.
Según el médico, el Gobierno cubano oculta deliberadamente las cifras reales, altera certificados de defunción, falsifica diagnósticos y bloquea la vigilancia epidemiológica seria. De acuerdo con su denuncia, esta manipulación impide dimensionar adecuadamente la magnitud del brote y compromete la capacidad internacional de respuesta.
Manipulación sistemática de estadísticas: “Cuba está destruyendo la información epidemiológica”
El documento dirigido a la OMS detalla prácticas que, según el doctor, se han vuelto habituales en el sistema sanitario cubano:
Clasificación de muertes por arbovirosis como “fallo multiorgánico”. Ocultamiento de resultados de laboratorio. Prohibición de reportar casos confirmados. Presión a los médicos para modificar diagnósticos. Bloqueo institucional a cualquier reporte que comprometa la narrativa oficial.
Estas acciones, afirma el médico, “vacían de significado la vigilancia epidemiológica” y entorpecen la capacidad global para anticipar y contener brotes.
Un país especialmente vulnerable
La sindemia encuentra a Cuba en un estado de fragilidad extrema:
Desnutrición generalizada. Sistema inmunológico debilitado en gran parte de la población. Escasez de medicamentos esenciales. Colapso de la infraestructura sanitaria. Casi inexistente control vectorial. Opacidad institucional absoluta.
Según la carta, estos factores multiplican la gravedad clínica de enfermedades que, en países con mejores condiciones, podrían gestionarse con mayor eficacia.
Las solicitudes del médico a la OMS
El Dr. Enríquez Nodarse solicita a la OMS una acción inmediata y concreta para enfrentar lo que considera una amenaza sanitaria internacional. Entre sus peticiones destacan:
Una misión independiente de evaluación epidemiológica en Cuba, sin interferencia del régimen. Exigir transparencia inmediata en el reporte de casos y fallecimientos. Revisar el cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional por parte del Estado cubano. Establecer un sistema externo de notificación regional para casos detectados en viajeros provenientes de Cuba. Publicar un informe público basado en evidencia verificable sobre la situación real en la isla.
El médico enfatiza que “la salud pública global depende de la verdad, no de consensos políticos”.
Un llamado urgente al mundo
La carta enviada a la OMS busca romper el silencio que pesa sobre la crisis epidemiológica cubana. Para el médico, es fundamental que los organismos internacionales dejen de basarse únicamente en los datos oficiales que proporciona el Gobierno de La Habana, pues —según denuncia— “se trata de cifras manipuladas que ocultan la magnitud real del desastre sanitario”.
“La situación en la isla es insostenible”, advierte el doctor. “Si la comunidad internacional continúa mirando hacia otro lado, la población cubana seguirá pagando con su salud y con su vida”.
Con esta denuncia, el médico y la activista Marybel García González aspiran a abrir una vía de presión institucional y a dejar constancia de que Cuba atraviesa una emergencia sanitaria cuya dimensión real sigue siendo desconocida por la manipulación estatal.







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