La Seguridad del Estado presiona a Yudelky Peña para borrar toda mención a “El Cangrejo”

La joven holguinera Yudelky Peña, atropellada hace tres años en Chabaleta, Mayarí, cuando viajaba con sus hijos en un coche de caballos, ha vuelto a ser blanco de la represión. Según informaron familiares y vecinos, agentes de la Seguridad del Estado visitaron su vivienda para intimidarla, agendarla y exigirle que elimine de las redes sociales cualquier referencia al accidente y a los implicados en él.

El caso —que en 2023 fue publicado por varios medios independientes— señala que el vehículo que impactó al coche de caballos era un auto rentado y que, según las denuncias, era conducido por Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro y figura influyente dentro del aparato militar y de seguridad del régimen.

Ese es precisamente el nombre que la Seguridad del Estado exige borrar.

No van a ayudarla: van a callarla

Tres años después del accidente y sin haber recibido atención institucional, vivienda, subsidio social ni reparación por daños, Yudelky vive en condiciones extremas: una casa abandonada sin techo, cocinando con leña, con tres hijos y una sobrina bajo su cuidado.

La visita de la Seguridad del Estado no fue para evaluar esa pobreza, ni para brindarle apoyo, ni para revisar la situación de los menores. Fue para proteger el apellido Castro, no a una madre discapacitada.

El mensaje fue claro: no puede hablar del accidente ni mencionar a “El Cangrejo”.

Una víctima que quedó con lesiones graves mientras el régimen intenta borrar los hechos

El accidente dejó secuelas devastadoras:

A Yudelky le extrajeron un riñón, perdió el bazo, le retiraron parte del hígado, y quedó con minusvalía en un brazo.

Uno de sus hijos también debió ser operado por las heridas sufridas durante el choque.

Son daños de por vida.

Sin embargo, ni el Estado ni los responsables del accidente han asumido consecuencia alguna.

Tres años viviendo en ruinas después del atropello

En el video difundido en ClickCuba se observa la casa donde vive: una antigua casa de visita abandonada, sin techo en varias zonas, sin mobiliario, sin agua constante y sin ingresos estables. Ella misma explica:

“Me tuve que meter aquí porque no tenía dónde vivir. Desde entonces nadie ha venido, nadie me ha ayudado, nadie me ha dicho nada. Llevamos tres años aquí”.

La precariedad es absoluta:

No puede llevar a los niños a la escuela por falta de merienda. Cocina con leña y carbón. Los medicamentos son demasiado caros. Duermen todos juntos por falta de espacio y condiciones.

A pesar de esto, el único acercamiento del Estado ha sido para ordenarle que se calle.

La represión confirma lo que el régimen intenta ocultar

La reacción represiva posterior a la publicación del video confirma el patrón habitual: cuando aparece un nombre del círculo familiar del poder, la prioridad del sistema no es la verdad ni la justicia, sino la censura.

Quieren borrar el nombre de Raúl Guillermo Rodríguez Castro de toda referencia pública.

Quieren que Yudelky deje de hablar.

Quieren que su caso desaparezca.

Pero no quieren resolver nada: ni su pobreza, ni su discapacidad, ni la falta de vivienda, ni el daño a sus hijos.

ClickCuba seguirá documentando este caso

El caso de Yudelky Peña vuelve a demostrar cómo funciona la impunidad en Cuba: la víctima queda discapacitada y en ruinas, mientras el aparato represivo se organiza para proteger a quienes tienen poder o apellido.

ClickCuba continuará informando sobre cualquier nueva acción de intimidación, manteniendo la visibilidad que el régimen intenta silenciar.

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