Lanzan campaña internacional exigiendo fe de vida del preso político Yosvany Rosell García Caso

Una campaña ciudadana comenzó a extenderse en redes sociales durante las últimas horas, impulsada por familiares, activistas y ciudadanos dentro y fuera de Cuba, con el objetivo de exigir una fe de vida verificable y pública del preso político Yosvany Rosell García Caso, quien se encuentra en huelga de hambre desde el 23 de octubre, según han denunciado sus familiares.

Rosell, condenado a 15 años de prisión por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021, está recluido en la cárcel Cuba Sí, en Holguín, y su estado físico es catalogado por su entorno como crítico e incierto debido a la prolongación de la protesta. La ausencia de información confiable y actualizada genera alarma, especialmente después de que su esposa advirtiera que él “prefiere celda de aislamiento o libertad, pero no continuar siendo tratado como un preso sin derechos”, y que “su vida corre peligro”.

La campaña digital, que surgió de forma espontánea desde perfiles personales, se ha articulado principalmente mediante fotografías de mujeres sosteniendo carteles con frases como “Fe de vida para Yosvany Rosell”, “Libertad”, y “No son números, son personas”, acompañadas del gesto de la mano formando una “L”, asociado a la palabra libertad.

Las publicaciones proceden tanto de dentro de Cuba como desde la diáspora, con menciones solidarias hacia otros presos políticos actualmente en huelga de hambre, entre ellos Aníbal Palau (Melena II), Walfrido Rodríguez (Ivanov), Daniel Alfaro Frías (Guanajay), Oscar Corría (Contraalmestre), José Antonio Pompa, Onaikel Infante, Josiel Guía Piloto, Lázaro Piloto y Adrián Domínguez, varios recluidos en el penal de Agüica.

La esposa de Rosell ha realizado un llamado directo a organismos internacionales y particularmente al Encargado de Negocios de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, solicitando acompañamiento, observación humanitaria y la posibilidad de intervención diplomática para evitar un desenlace trágico. Según su testimonio, no puede acudir a instituciones nacionales porque “son las mismas que lo mantienen injustamente preso”, por lo que apela a ayuda internacional, humanitaria y moral.

Hasta el momento, no existe evidencia pública de que las autoridades penitenciarias o gubernamentales hayan proporcionado información reciente, imágenes, comunicación supervisada o chequeos médicos auditables, ni se ha informado si ha recibido asistencia sanitaria acorde a protocolos internacionales para huelgas de hambre prolongadas.

Organizaciones y ciudadanos que participan de la campaña sostienen que no se trata de un acto político de adversarialidad, sino de una exigencia básica conforme al derecho internacional humanitario:

“Una fe de vida no es un privilegio, es un derecho humano elemental.”

Contexto y riesgos médicos

La huelga de hambre prolongada sin supervisión médica adecuada puede provocar daño neurológico irreversible, fallo multiorgánico, pérdida total de consciencia o muerte.

Los familiares ya han advertido que la responsabilidad sobre su integridad recae en el Estado cubano, como garante de la vida de toda persona bajo custodia.

La campaña continúa expandiéndose y se espera que aumente la presión pública si no se emite una verificación oficial, visible y verificable.

Mientras tanto, el mensaje es uno solo:

La vida de Yosvany Rosell es irrenunciable. Su situación no admite silencio.

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