
Fallece Wilfredo Vallín Almeida, referente del Derecho independiente en Cuba
El jurista independiente Wilfredo Vallín Almeida, fundador y presidente de la Asociación Jurídica Cubana (AJC), falleció dejando un profundo vacío en el movimiento cívico cubano. Su muerte ha sido recibida con pesar por activistas, colegas y amigos que lo recuerdan como un hombre culto, íntegro y comprometido con la defensa de los derechos ciudadanos bajo un régimen que convirtió el ejercicio libre del Derecho en una forma de resistencia.
El periodista independiente Boris González Arenas expresó su dolor por la pérdida de quien consideraba un amigo y maestro:
“Me entristece sobremanera la muerte de nuestro querido Wilfredo Vallín Almeida. Abogado independiente y fundador y líder de la Asociación Jurídica Cubana. Quien está en la oposición sabe que los abogados anticomunistas son un objetivo especialmente agredido por el castrismo. La Asociación Jurídica, su director y sus profesionales no lo fueron menos.”
Durante años, la Asociación Jurídica Cubana, creada por Vallín, ofreció asesoría legal gratuita a ciudadanos víctimas de abusos del Estado y defendió el principio de que incluso la ley redactada por los opresores podía servir para proteger a los oprimidos. En palabras de González Arenas:
“Hay que ser abogado o defensor de derechos humanos para saber el aliado formidable que es la Ley. Aún la Ley que redactan los criminales es útil. Y Wilfredo Vallín lo supo siempre.”
La AJC se convirtió en un espacio donde muchos jóvenes abogados dieron sus primeros pasos en la defensa de los derechos humanos, abriendo camino a una generación de juristas que luego continuaron su labor de forma independiente.
De formación inicial en economía y políglota, Vallín estudió Derecho a distancia y lo ejerció con pasión y rigor. Su compromiso con la justicia lo llevó a enfrentar constantemente la hostilidad del régimen cubano, que nunca toleró su independencia ni su capacidad para usar las propias leyes del sistema como herramienta de defensa ciudadana.
“Un honor es para mí haber sido su amigo”, escribió González Arenas, quien recordó también a Esperanza, la esposa del jurista, y el dolor que debe sentir ante su pérdida.
Wilfredo Vallín fue, ante todo, un hombre de principios. Defendió la ley no como un instrumento del poder, sino como una garantía del ciudadano frente al abuso. Su legado trasciende lo jurídico: es la memoria de una Cuba que, pese a la represión, sigue creyendo en la justicia y la libertad.
“Descansa en paz —concluye González Arenas—, tus amigos no te olvidaremos, y espero y deseo que no lo haga Cuba, ni su historia del derecho.”







Deja un comentario