El régimen de Maduro propuso una salida gradual del poder: EE. UU. la rechazó por insuficiente

En medio del creciente aislamiento internacional y la presión militar ordenada por el presidente Donald Trump, trascendió que el régimen de facto de Nicolás Maduro habría propuesto internamente un plan de transición controlada, en el que el dictador abandonaría el poder de manera gradual durante los próximos tres años, entregando el mando a su vicepresidenta Delcy Rodríguez.

La información, revelada por fuentes diplomáticas y publicada por la agencia Associated Press (AP), indica que el documento fue presentado de forma informal a intermediarios internacionales cercanos al entorno del Vaticano y de Noruega, aunque sin confirmación pública por parte de Caracas.

Una propuesta para “ganar tiempo”

Según los reportes, el esquema planteado por el régimen contemplaba un cronograma político de tres etapas, bajo el cual Maduro permanecería en el cargo hasta 2028, garantizando una “transferencia ordenada” a Delcy Rodríguez, mientras se mantenía la estructura del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y las fuerzas armadas bajo su control.

El objetivo sería apaciguar las tensiones internacionales y evitar una confrontación directa con Estados Unidos, ofreciendo una “transición pactada” que no implicara elecciones libres inmediatas ni la disolución del aparato chavista.

Sin embargo, Washington rechazó de inmediato la propuesta, calificándola de “maniobra dilatoria”. Un alto funcionario del Departamento de Estado citado por AP señaló que:

“Estados Unidos no aceptará ningún acuerdo que mantenga a Maduro o a sus cómplices en el poder.

La única salida posible es la restitución de la democracia mediante elecciones libres y supervisadas internacionalmente”.

Desmentido oficial y silencio en Miraflores

Horas después de conocerse la información, la cancillería venezolana emitió un comunicado negando la existencia de negociaciones o de un supuesto plan de sucesión, tildando la versión de “propaganda fabricada por Washington”.

Pese a ello, varios medios internacionales confirmaron que la propuesta sí fue discutida a nivel interno entre Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Vladimir Padrino López, como parte de un intento de presentar una alternativa que evite la caída abrupta del régimen ante la creciente presión militar y diplomática.

El contexto: presión máxima

La revelación ocurre apenas dos días después de que Donald Trump confirmara haber autorizado a la CIA a ejecutar operaciones encubiertas en territorio venezolano, y tras el quinto ataque marítimo estadounidense contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico del Cartel de los Soles.

La ofensiva forma parte de una estrategia de cerco total contra el aparato chavista, acusado por Estados Unidos de operar como una organización criminal transnacional.

Aislamiento y fracturas internas

Analistas consultados por ClickCuba señalan que la filtración del plan de sucesión podría reflejar divisiones internas dentro del chavismo, especialmente entre quienes buscan una salida negociada y los sectores más radicales del entorno militar y de inteligencia.

El aislamiento de Maduro es cada vez más profundo: varios países de la región han cerrado sus embajadas en Caracas, y la Unión Europea amplió las sanciones contra altos funcionarios del régimen.

Un movimiento desesperado

La propuesta de transición controlada confirma lo que muchos observadores han advertido: Maduro está acorralado, sin legitimidad interna ni respaldo internacional efectivo.

Con la presión militar estadounidense activa en el Caribe, las sanciones económicas en su punto más alto y un pueblo exhausto por la represión y la miseria, el margen de maniobra del régimen se reduce día a día.

Por ahora, Washington ha dejado claro que no negociará plazos ni relevos intermedios:

“La salida de Maduro no se negocia, se exige”, afirmó la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional en Washington.

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