Trump autoriza operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela ante vínculos del régimen de Maduro con el narcotráfico

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó haber autorizado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a ejecutar operaciones encubiertas dentro de territorio venezolano.

La medida, que forma parte de la estrategia para desmantelar al Cartel de los Soles, marca un punto de inflexión en la presión internacional contra el régimen de facto de Nicolás Maduro.

Luz verde a la CIA: “El tiempo de la impunidad terminó”

Durante una comparecencia ante periodistas en la Casa Blanca, Trump afirmó que la CIA tiene “autorización total para actuar en defensa de la seguridad hemisférica”, señalando a Maduro como “el cabecilla de una estructura criminal que amenaza la estabilidad del continente”.

“No permitiremos que un cartel opere desde un gobierno corrupto a 2.000 kilómetros de nuestras costas. El tiempo de la impunidad terminó”, declaró Trump, sin ofrecer detalles específicos sobre los objetivos o el alcance de las operaciones.

Según fuentes de inteligencia citadas por AP y ABC News, las acciones incluirían misiones de sabotaje, interceptaciones de comunicaciones y operaciones de captura contra altos mandos militares venezolanos implicados en el narcotráfico y la represión política.

Reacción del régimen de facto

Desde Caracas, Nicolás Maduro respondió acusando a Estados Unidos de intentar un “golpe imperial” y convocó a su cúpula militar a una reunión de emergencia en el Palacio de Miraflores.

El dictador denunció que “agentes extranjeros” habrían ingresado al país por la frontera con Colombia y ordenó reforzar la vigilancia en los estados Apure, Zulia y Táchira, zonas donde operan estructuras del Cartel de los Soles y grupos irregulares aliados al chavismo.

Maduro también pidió apoyo a Rusia e Irán, alegando que “el imperio norteamericano quiere destruir la soberanía venezolana para quedarse con el petróleo”.

Contexto: del cerco naval a la acción encubierta

La decisión de Trump se produce 44 días después del despliegue naval estadounidense en el Caribe, ordenado el 2 de septiembre como parte de una operación internacional contra el narcotráfico.

Desde entonces, al menos cuatro embarcaciones vinculadas al Cartel de los Soles han sido interceptadas en alta mar, con un saldo total de más de una veintena de muertos.

Fuentes del Pentágono citadas por The Guardian señalan que la nueva fase de la operación busca “neutralizar la estructura criminal en su propio territorio”, un movimiento que eleva el riesgo de confrontación directa.

Maduro cada vez más aislado

En las últimas semanas, el régimen chavista ha perdido aliados diplomáticos clave. Varios países europeos han retirado o congelado sus relaciones con Caracas, y la Unión Europea amplió sanciones contra funcionarios del círculo de Maduro.

Además, la entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado fue vista como un respaldo global a la causa democrática venezolana y un golpe moral para la dictadura.

Mientras tanto, informes de inteligencia aseguran que varios altos mandos militares han comenzado a mover fondos fuera del país y a buscar vías de escape ante la posibilidad de acciones de captura internacionales.

Un giro decisivo

La autorización a la CIA representa un cambio cualitativo en la estrategia estadounidense hacia Venezuela.

Si hasta ahora la presión se basaba en sanciones y operaciones navales, el ingreso de unidades encubiertas abre un nuevo frente que podría acelerar el colapso del régimen o, por el contrario, desencadenar una escalada de violencia interna.

En palabras de un alto funcionario del Consejo de Seguridad Nacional citado por ABC News:

“Maduro ya no enfrenta solo sanciones. Enfrenta consecuencias directas”.

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