El euro rompe la barrera de los 500 pesos en el mercado informal de Cuba

El mercado informal de divisas en Cuba ha marcado un nuevo récord: el euro se cotiza ya a 500 pesos cubanos (CUP), una cifra que refleja la acelerada depreciación de la moneda nacional y el profundo deterioro económico que atraviesa el país.

Mientras tanto, el tipo de cambio oficial que mantiene el Banco Central de Cuba (BCC) sigue muy por debajo de esa realidad, con una tasa de aproximadamente 28,21 CUP por euro, lo que evidencia la enorme brecha entre los valores estatales y lo que realmente ocurre en las calles.

Una brecha cada vez más insostenible

La diferencia entre la tasa oficial y la del mercado informal nunca había sido tan abismal. Según reportes independientes, junto al euro, el dólar estadounidense ronda los 440 CUP, y la Moneda Libremente Convertible (MLC) se mueve en torno a los 210 CUP.

Para la población, que recibe salarios en pesos cubanos, este salto implica un empobrecimiento acelerado: los ingresos pierden valor casi a diario frente al costo de productos básicos, muchos de los cuales solo se consiguen en divisas o a precios dolarizados.

Las causas: inflación y desconfianza

Economistas apuntan a varios factores que explican este desplome:

Inflación descontrolada: los precios de alimentos y servicios siguen disparados. Escasez crónica: la falta de oferta empuja a la gente a refugiarse en monedas fuertes. Dependencia de remesas y turismo: quienes reciben divisas pueden sortear la crisis, mientras la mayoría sobrevive en pesos devaluados. Desconfianza en la política monetaria: el sistema de múltiples tipos de cambio estatales genera incertidumbre y favorece al mercado paralelo.

El propio gobierno ha reconocido la necesidad de una reforma cambiaria “más flexible”, basada en la oferta y la demanda, pero hasta ahora no se concreta un cambio que pueda devolver estabilidad.

Impacto en la vida diaria

La cotización del euro en 500 CUP tiene efectos inmediatos:

Pérdida del poder adquisitivo de salarios y pensiones en CUP. Alza de precios en el mercado negro de alimentos, medicinas e insumos básicos. Aumento de la desigualdad social, donde quienes acceden a divisas están mucho mejor posicionados frente a la crisis.

Para muchos cubanos, la pregunta es cuánto más puede resistir la economía nacional antes de que el Estado se vea obligado a reconocer una tasa más cercana a la realidad.

Escenarios de incertidumbre

De mantenerse la tendencia, el mercado informal podría seguir marcando el pulso económico del país, mientras el peso cubano pierde funcionalidad como moneda de intercambio.

La gran incógnita es si el régimen permitirá una devaluación oficial que acerque sus cifras a las de la calle o si continuará aferrado a un tipo de cambio ficticio que deja cada vez más en evidencia la fractura entre la economía real y la economía estatal.

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