
La caída de Malú Cano: destituida la coordinadora de la Red Trans Cuba en medio de un escándalo por estafa y abuso de poder
La figura más visible de la Red Trans Cuba, Malú Cano, fue destituida de su cargo como coordinadora nacional trans un escándalo que ha sacudido a la comunidad LGBTIQ+ de la isla. Cano, durante años protegida por su cercanía al CENESEX —institución dirigida por Mariela Castro—, enfrentó finalmente las consecuencias de prácticas denunciadas reiteradamente por activistas independientes y miembros de su propio sector.
Según testimonios recogidos, Cano habría exigido 350 dólares a 15 transformistas con el pretexto de financiar un supuesto intercambio cultural en México. La promesa resultó ser falsa, y el dinero nunca fue destinado a la organización del viaje. Este hecho terminó de sepultar la imagen de una dirigente que ya acumulaba un historial de denuncias por corrupción y tráfico de influencias.
Denuncias previas y una vida de lujos
No era la primera vez que su nombre se asociaba a prácticas cuestionables. En el pasado, diversas fuentes señalaron que Cano utilizaba su cargo para organizar viajes de intercambio cultural con destino final en Estados Unidos. Quienes participaban en esas iniciativas, tras pagar sumas considerables, permanecían en territorio estadounidense sin regresar a Cuba.
Mientras tanto, Malú Cano cultivaba una imagen de lujo y extravagancia que contrastaba con la precariedad generalizada del país. Su estilo de vida alimentó las sospechas sobre el uso de recursos del CENESEX, institución que recibe financiamiento internacional, en particular de la Fundación Soros, para programas oficiales de género y diversidad.
Rechazo dentro de la comunidad
Su caída ha sido celebrada en sectores de la comunidad LGBTIQ+ que, desde hace años, reclamaban un relevo en la dirección de la Red Trans Cuba. Cano era percibida como una figura autoritaria y represiva hacia voces críticas, entre ellas la actriz Kiriam Gutiérrez Pérez, a quien intentó silenciar en varias ocasiones.
“Se creía intocable”, comentan activistas que recuerdan la red de protección política que le permitió mantenerse en el cargo a pesar de las acusaciones. Sin embargo, la estafa más reciente habría colmado la paciencia incluso dentro de los círculos oficiales.
Nuevo liderazgo
Tras su destitución, la dirección de la Red Trans Cuba fue asumida por Yoilan Raúl Balón Caballero, hasta hoy vicecoordinadora de la organización. Su nombramiento llega en medio de la incertidumbre sobre el rumbo de una red que, bajo el mando de Cano, perdió legitimidad entre sus propias bases y se convirtió en sinónimo de clientelismo político y corrupción.
La destitución de Malú Cano no solo expone las fracturas dentro del oficialismo en torno a la gestión de las políticas de género, sino que también desnuda los mecanismos de enriquecimiento personal que se esconden detrás de los discursos oficiales de inclusión.







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