
Brutal asesinato de jubilado conmociona a Santiago de Cuba
El crimen que segó la vida de Ángel Luis Mercantety Quiñones, un jubilado de 74 años, ha dejado atónita a la población santiaguera por la violencia y el horror que lo rodean. El anciano fue reportado como desaparecido la noche del 21 de agosto en el reparto Abel Santamaría, Micro 3, y días después su destino se reveló en circunstancias escalofriantes.
Un hallazgo que destapó el horror
La tragedia comenzó cuando trabajadores de Servicios Comunales encontraron una cabeza humana en avanzado estado de descomposición en un basurero del reparto. Este macabro hallazgo encendió las alarmas y llevó a los investigadores hasta el apartamento de José Luis Fernández Torres, vecino de la víctima.
Dentro de la vivienda se localizaron restos humanos almacenados en bolsas plásticas y en el refrigerador. El propio Fernández Torres confesó posteriormente el asesinato.
El hijastro de la víctima, Ricardo Eudis Soler Poveda, aseguró que entre los restos había partes “como preparadas para ingerir”, aunque no pudo confirmar si se trataba de un caso de canibalismo. Los familiares también desmintieron los rumores que circulan en la ciudad sobre la supuesta presencia de “grasa humana” en el lugar.
Identificación y hallazgos posteriores
La descomposición del cuerpo era tan avanzada que ni siquiera el hijastro —quien era barbero personal de Mercantety— pudo reconocer la cabeza cuando fue llevada al cementerio de El Cobre para su identificación.
Días después, la investigación dio con más partes del cuerpo: manos y pies aparecieron en el Micro 1B. En esa misma zona fue hallado otro cadáver, cuyo vínculo con el caso aún no ha sido confirmado por las autoridades.
Una ciudad estremecida
El asesinato ha causado conmoción en Santiago de Cuba, donde vecinos y familiares reclaman justicia y una investigación transparente que esclarezca todas las circunstancias del crimen. El hecho, por su brutalidad, ha desatado un debate sobre la seguridad ciudadana en la región y el manejo oficial de la información en casos tan graves.







Deja un comentario