El cubano-alemán que lamenta haber regresado a la isla: “Me arrepiento profundamente de haber vuelto a Cuba”

Lo que para Juan Carlos Hernández Mora fue un regreso cargado de ilusiones y proyectos terminó en una pesadilla marcada por prisión, confiscaciones y prohibición de salida. Su historia, publicada originalmente por Martí Noticias, refleja un patrón que también afecta a otros repatriados: regresar a Cuba puede significar perderlo todo.

Un regreso con esperanzas

Hernández Mora, de 52 años, vivió doce años en Alemania, donde trabajó como profesor de salsa y obtuvo la ciudadanía germana. En 2008 se acogió al proceso de repatriación, recuperó derechos de residencia y decidió invertir sus ahorros en una casa colonial en Trinidad. Allí abrió un hostal que recibía turistas europeos y se involucró en actividades comunitarias, organizando torneos de ajedrez y apoyando a vecinos necesitados .

Del éxito a la cárcel

En 2019 fue arrestado y, un año después, condenado en un juicio a puertas cerradas a 12 años de prisión por proxenetismo, cohecho y fraude eléctrico, cargos que él rechaza. Su vivienda fue confiscada y su familia trasladada a un modesto apartamento en las afueras de Trinidad. Según denunció a Martí Noticias, todo formó parte de una maniobra para despojarlo de su propiedad.

El patrón de confiscaciones

Laritza Diversent, abogada de Cubalex, advierte que casos como el de Hernández Mora forman parte de una estrategia del régimen para apropiarse de inmuebles valiosos, especialmente en zonas turísticas, utilizando acusaciones penales como justificación .

Libertad condicional y exilio bloqueado

En 2024 obtuvo la libertad condicional, pero no podrá salir de Cuba hasta 2030, a pesar de conservar la ciudadanía alemana. “Solo quiero terminar mi condena y volver a Alemania. Me arrepiento profundamente de haber regresado a Cuba”, declaró.

Otros casos de repatriados que se arrepienten

El caso de Hernández Mora no es único. Otros testimonios revelan un patrón de promesas incumplidas y represalias:

  • Luis Ramón Martínez Pereda, médico que desertó de una misión oficial y vivió en EE.UU., regresó tras recibir garantías, pero fue despojado de su carnet de identidad, declarado “ilegal” y se le prohibió ejercer su profesión. “Estoy arrepentido de haber vuelto”, afirmó.
  • Testimonios recogidos por medios independientes como CiberCuba muestran que algunos retornados, pese a las dificultades en el extranjero, enfrentan en Cuba un panorama de exclusión, arbitrariedades y pérdida patrimonial.

Una advertencia para la diáspora

El proceso de repatriación, presentado por el régimen como una oportunidad para recuperar derechos y “reconciliarse con la patria”, carece de garantías jurídicas reales. Las experiencias de Hernández Mora y otros repatriados evidencian que regresar a Cuba puede implicar no solo la pérdida de capital y propiedades, sino también la libertad.

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