
Ferrer aún en peligro: sin golpizas, pero bajo trato degradante
Este lunes 14 de julio, a las 4:00 p.m., las autoridades del penal de Mar Verde permitieron una nueva visita a José Daniel Ferrer, preso político cubano y líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU). La visita fue autorizada únicamente para su esposa, Nelva Ismarays Ortega-Tamayo, bajo la estricta supervisión del represor del G2 identificado como Julio Fonseca.
La activista Ana Belkis Ferrer, hermana del opositor, denunció que, durante el encuentro de una hora, José Daniel confirmó que las torturas físicas extremas y las golpizas salvajes han cesado momentáneamente, pero su situación sigue siendo alarmante y profundamente degradante.
Ferrer continúa hacinado con delincuentes comunes al servicio del régimen, expuesto a plagas de chinches, mosquitos y moscas, en un entorno insalubre donde ambos oídos siguen reventados, sufre fuertes dolores de cabeza, tos, dolor de garganta y dolores musculares y articulares, todo esto sin recibir atención médica.
Además, denuncian que el régimen le niega el acceso a agua purificada, obligándolo a beber agua sucia y contaminada, lo que agrava aún más su delicada situación de salud. A pesar de todo, sigue en pie de resistencia, sobreviviendo en condiciones que Ana Belkis califica de “crueles, inhumanas y degradantes”.
Esta es la segunda visita que se le permite a la familia en lo que va de mes, luego de que el pasado 8 de julio su esposa lo encontrara visiblemente golpeado y extremadamente debilitado tras una brutal golpiza ejecutada por órdenes de la directiva del penal.
“Fe de vida no es garantía de justicia ni de humanidad. Solo confirma que José Daniel sigue vivo, pero prisionero en un infierno”, expresó Ana Belkis, quien reiteró el llamado urgente a la comunidad internacional para que exija la liberación inmediata de su hermano y de todos los presos políticos en Cuba.







Deja un comentario