La resistencia “inteligente” de Díaz-Canel provoca indignación masiva en redes sociales

La más reciente publicación de la página oficial de la Presidencia de Cuba, en la que Miguel Díaz-Canel exalta la supuesta “resistencia inteligente” del pueblo cubano ante los desafíos actuales, ha desatado una oleada de críticas y burlas por parte de los ciudadanos en redes sociales.

El discurso, ofrecido durante el X Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, fue promocionado como una intervención “medular” en la que Díaz-Canel evocó a Martí, Fidel y Raúl, y habló de enfrentar “turbulencias planetarias” con imaginación, coraje y dignidad. Sin embargo, la reacción popular fue todo lo contrario a la que esperaba el aparato propagandístico del régimen.

“Mucho discurso, siempre es lo mismo. Señor mío, concrete las soluciones”, reclamó un usuario. Otro comentó: “Vivimos en el peor atraso del mundo. Sin corriente, sin agua, cocinando con leña en pleno siglo XXI”.

Las críticas se centraron principalmente en el vacío de propuestas concretas y la repetición de consignas que, según muchos cubanos, están desgastadas y desconectadas de la realidad del país. “La consigna de hace 66 años… ¿cuántos más hay que esperar?”, escribió una usuaria. Otra agregó: “Las consignas no se comen, no se puede vivir de promesas”.

El tono del discurso fue descrito por varios como “gris, chato, aburrido y pedante”. Muchos lo calificaron como una demostración de insensibilidad frente al sufrimiento real de la población, que hoy enfrenta apagones prolongados, escasez de alimentos, inflación galopante y falta de servicios básicos.

Incluso quienes intentaron defender la intervención del mandatario fueron objeto de respuestas sarcásticas y cuestionamientos. Comentarios como “la vaselina ya la tienes untada” o “alguien me puede decir lo positivo que dejó esta reunión de tía Tata cuenta cuentos” ilustran el hartazgo popular.

Pese al esfuerzo del régimen por mantener una narrativa heroica, los comentarios masivos reflejan una población cada vez más desencantada, crítica y sin miedo a expresar su inconformidad. El intento de disfrazar la profunda crisis del país con apelaciones al legado revolucionario parece ya no surtir efecto ante una ciudadanía que exige hechos y no consignas.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias