
Cuba sufre apagones de hasta 20 horas por déficit récord de generación eléctrica
La crisis energética en Cuba se profundiza con una jornada marcada por apagones extremos que han dejado a millones de personas sin electricidad durante casi todo el día. El viernes 27 de junio, el déficit energético alcanzó niveles críticos que se traducen, en la práctica, en cortes de entre 16 y 20 horas en varias zonas del país.
Según reportes de la Unión Eléctrica (UNE), durante el horario pico nocturno el sistema eléctrico nacional presentó un déficit de 1 870 megawatts (MW) frente a una demanda de 3 570 MW. Esta brecha representa más del 52 % del consumo nacional, lo que impidió satisfacer la demanda mínima y dejó a cientos de comunidades en completa oscuridad.
¿Qué significa esto para la población?
Traducido en tiempo, un déficit de 1 870 MW implica que más de la mitad del país estuvo sin servicio durante dos tercios del día, con provincias que reportaron apagones de hasta 20 horas consecutivas, interrumpidos por apenas una o dos horas de electricidad. En lugares con turnos rotativos, algunos bloques no recibieron servicio en todo el día debido al colapso de la programación.
Zonas más afectadas
La herramienta colaborativa de apagones revela que La Habana y Santiago de Cuba lideran los reportes de afectaciones:
La Habana: 1 676 reportes de apagón. Varios municipios, como Marianao, Cerro y San Miguel del Padrón, informaron cortes de 16 a 18 horas. Santiago de Cuba: 907 reportes. En zonas como Palma Soriano y Contramaestre, los apagones superaron las 19 horas. Otras provincias severamente afectadas incluyen Villa Clara, Cienfuegos y Camagüey, donde los habitantes confirman solo 3 o 4 horas de corriente en todo el día.
Sin rotación en la capital
Por primera vez en semanas, la Empresa Eléctrica de La Habana suspendió la rotación programada, alegando que el déficit era tan severo que no podían garantizar siquiera el esquema mínimo de apagones. Bloques enteros como el 3 y el 5 se mantuvieron apagados todo el día, y otros, como el 2, apenas recibieron servicio en la madrugada.
Un sistema al borde del colapso
El colapso no responde a una avería puntual, sino a un sistema estructuralmente dañado:
Más de 700 MW en generadores distribuidos están fuera de servicio. Las plantas térmicas principales tienen averías crónicas no resueltas. La falta de combustible ha paralizado casi un centenar de motores generadores.
Aunque las autoridades alegan haber reducido los apagones un 7 % respecto al año anterior, la realidad en las calles es otra. Los testimonios recogidos por ClickCuba muestran desesperación, niños que no pueden dormir por el calor, ancianos descompensados y una población que no tiene ni cómo conservar los alimentos.
La vida a oscuras
“Hoy no se puede hablar de rotación, se trata de sobrevivir a la oscuridad”, comenta un vecino del reparto Alamar, en La Habana. “No tenemos agua porque la turbina no bombea, no tenemos gas y la comida se echó a perder. Esto no es vida”.
La UNE no ofrece soluciones inmediatas. Mientras tanto, la gente se organiza como puede: vecinos que cocinan en grupo, baterías portátiles compartidas, y una creciente dependencia de velas y linternas. La electricidad, más que un servicio, se ha convertido en un privilegio ocasional.
Cuba atraviesa una de las jornadas más negras del año en materia energética. La población sigue pagando las consecuencias de un sistema colapsado, sin transparencia ni soluciones reales, donde los megawatts perdidos se traducen en horas interminables sin luz, sin refrigeración, sin agua y sin respuestas.







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