
¡Plantada en la Plaza de la Revolución! Madre cubana exige la libertad de su hijo preso político
Con el corazón en la mano y la voz firme, Nilda Fleitas, madre del preso político Manuel D. J. Rodríguez (conocido como Manolito), se plantó este miércoles en la emblemática Plaza de la Revolución para exigir la libertad de su hijo, encarcelado por motivos políticos. La escena fue difundida por el medio independiente Cántalo TV, que calificó la acción como un acto de valentía frente a la represión del régimen cubano.
“¡Libertad para mi hijo!” fue el grito que resonó en el corazón simbólico del poder en Cuba, mientras Nilda desafiaba al aparato represivo con un reclamo que representa a cientos de familias cubanas separadas por la represión estatal. Según denunció, el régimen no solo mantiene encarcelado a Manolito por reclamar un cambio de sistema y libertad para el pueblo cubano, sino que además estaría intentando fabricarle una nueva causa penal para prolongar su condena.
Manolito es activista del movimiento “Cuba Primero”, una organización pacífica que aboga por la democratización del país. Su único “delito” ha sido alzar su voz para exigir una Cuba libre, lo cual ha bastado para convertirlo en objetivo del aparato represivo.
“¡Basta ya de represión! ¡Libertad para Manolito y todos los presos políticos!”, clamó su madre, haciendo un llamado urgente a la comunidad nacional e internacional a no ignorar el sufrimiento de quienes luchan por un país sin dictadura.
El caso de Manolito se suma a una larga lista de presos políticos en la isla, muchos de los cuales han sido víctimas de juicios amañados, condenas desproporcionadas y campañas de difamación impulsadas desde el poder. La acción de Nilda Fleitas cobra especial relevancia al llevar su protesta al epicentro del poder en Cuba, un lugar vigilado constantemente por las fuerzas del orden.
Activistas, opositores y ciudadanos han expresado su apoyo a la madre plantada, compartiendo su imagen y mensaje bajo etiquetas como #LibertadParaManolito, #PresosPolíticos y #SOSCuba.
Mientras tanto, el régimen guarda silencio.







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