
Masón cubano denuncia clonación de su WhatsApp tras reunión en el MINJUS y responsabiliza a la Seguridad del Estado
Gerardo Cepero, miembro activo de la masonería cubana, denunció públicamente en su perfil de Facebook que la Seguridad del Estado intervino su teléfono móvil tras una reunión celebrada en el Ministerio de Justicia (MINJUS) con la funcionaria identificada como Miriam. Según su testimonio, luego de entregar temporalmente su dispositivo a las autoridades, perdió el acceso total a su cuenta de WhatsApp, la cual, asegura, fue clonada.
“Perdí completamente el acceso a WhatsApp porque el mismo fue clonado”, escribió Cepero en una publicación acompañada de capturas de pantalla que muestran mensajes de cierre de sesión y solicitudes de códigos de verificación, típicos de una transferencia forzada de cuenta.



En su denuncia, el masón acusó a las autoridades de violar derechos civiles y ciudadanos, y pidió respeto tanto para la masonería como para el pueblo cubano. “¡Exijo respeto para la masonería cubana y para el pueblo de Cuba! Ustedes no tienen límites”, expresó indignado.
La publicación generó una ola de reacciones y comentarios de apoyo. Algunos usuarios confirmaron haber sufrido situaciones similares. “A mí me pasó lo mismo, mis hermanos”, respondió Juan Alberto Kessel. Otros comentarios denuncian una práctica sistemática de hostigamiento hacia personas libres que no se subordinan al poder. “Les molesta que hayan hombres libres sin tener que mendigar favores”, escribió Eduardo Cuadras Isaac.
También hubo palabras de respaldo desde el interior de la masonería. “Mis respetos al hermano Gerardo Cepero… ellos saben de dónde está la razón, son unos violadores, pero estamos de pie”, afirmó Irelio Quintana.
El tono general de las respuestas refleja indignación, impotencia y una fuerte condena al actuar represivo del régimen cubano. “Hasta cuándo van a seguir haciendo daño, ¡somos hombres libres, cesen las interferencias!”, exigió otro usuario.
Este incidente se suma a una larga lista de denuncias sobre vigilancia, acoso y espionaje tecnológico a disidentes, activistas, periodistas independientes y miembros de organizaciones no controladas por el Estado en Cuba.







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