Universidades cubanas se rebelan contra ETECSA: el paro estudiantil se extiende por la isla

La indignación estudiantil ha estallado en Cuba. Al menos cuatro universidades del país se han sumado al paro académico en protesta contra las nuevas tarifas impuestas por la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), que limitan gravemente el acceso a internet y golpean aún más el bolsillo de los cubanos.

Lo que comenzó con voces aisladas en redes sociales, pronto se transformó en una protesta articulada. Estudiantes de la Universidad de La Habana, CUJAE, Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV) e Instituto Superior de Diseño (ISDi) han decidido suspender actividades docentes, exigiendo respeto, acceso digno a la tecnología y participación en las decisiones que afectan directamente sus vidas académicas y personales.

“¡Conectarse no puede ser un privilegio!”

En comunicados públicos, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de estas casas de estudio ha calificado las medidas de ETECSA como “excluyentes, discriminatorias y desconectadas de la realidad nacional”. En particular, la decisión de limitar las recargas nacionales a 360 CUP por mes y eliminar planes populares ha sido duramente criticada por estudiantes, profesores y familias enteras.

“Queremos estudiar, trabajar, investigar… no podemos hacerlo sin conexión. ¿Cómo pretenden que avancemos si nos desconectan del mundo?”, afirmó una estudiante de la CUJAE bajo condición de anonimato.

La protesta rompe el silencio

En la Universidad de La Habana, facultades como Psicología, Comunicación, Filosofía, Historia y Matemática se han sumado al paro de manera indefinida. En Las Villas, la presión de los estudiantes ha sido tan fuerte que incluso profesores han expresado solidaridad. En el ISDi, la FEU exige la creación de un grupo interdisciplinario que involucre a los estudiantes en la toma de decisiones sobre conectividad.

La respuesta oficial: parche sobre herida

Ante la presión, ETECSA anunció un “paquete alternativo” para estudiantes, pero la medida ha sido catalogada como insuficiente y engañosa. Los estudiantes denuncian que solo beneficia a una parte del sector universitario y que no resuelve el problema de fondo: el internet sigue siendo inaccesible para la mayoría de los cubanos.

Una generación que ya no calla

Las protestas en las universidades marcan un punto de inflexión. Por primera vez en mucho tiempo, los jóvenes dentro del sistema educativo estatal alzan su voz sin miedo y en colectivo. No se trata solo de megas y tarifas, sino de dignidad, participación y futuro.

Cuba asiste al despertar de una generación que se niega a ser silenciada. Si las autoridades no escuchan, la desconexión será política, no digital.

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