Indignación en Italia por exposición que glorifica al asesino Che Guevara

El pasado 27 de marzo abrió sus puertas en el Museo Cívico Arqueológico de Bolonia una exposición titulada “Che Guevara Tú y Todos”, organizada por Simmetrico Cultura en colaboración con instituciones como la UNESCO, la Universidad de Milán, la IULM y el Centro de Estudios Che Guevara de La Habana. El evento ha generado una ola de indignación entre defensores de los derechos humanos y víctimas del castrismo, que denuncian la glorificación de un personaje históricamente vinculado a la violencia, la represión y el fusilamiento de miles de personas en nombre de una ideología totalitaria.

Ernesto “Che” Guevara no fue un humanista ni un símbolo de libertad como pretenden retratarlo en esta muestra. Fue, ante todo, un ejecutor implacable del terror comunista. Como uno de los principales responsables del aparato represivo en Cuba tras la revolución de 1959, Guevara supervisó personalmente ejecuciones sumarias en la tristemente célebre fortaleza de La Cabaña, donde se estima que al menos 200 personas fueron asesinadas sin juicio justo.

La exposición, que se presenta con un aire romántico y revolucionario, incluye objetos personales, fotografías “vintage” y manuscritos del Che, trasladados directamente desde el Centro de Estudios Che Guevara en La Habana. Sin embargo, omite deliberadamente el contexto represivo en el que este personaje operó, así como su desprecio explícito por la democracia y las libertades individuales, que él mismo dejó por escrito: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”.

Resulta alarmante que instituciones culturales y educativas italianas, así como organismos internacionales como la UNESCO, estén patrocinando y promoviendo una imagen distorsionada de un personaje que representa la antítesis de los valores democráticos. Que esta muestra se albergue en un museo público y cuente con el respaldo de la Embajada de Cuba en Italia y del Comune di Bologna, añade una dimensión política que no puede pasarse por alto: se está legitimando la propaganda de una dictadura que, a día de hoy, sigue reprimiendo a su pueblo y encarcelando a quienes se atreven a alzar la voz.

El intento de presentar a Guevara como un ícono cultural sin abordar su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad constituye una falta de respeto no solo para sus víctimas, sino para todos los que defienden la memoria histórica y los derechos humanos.

Italia, cuna de la democracia europea, no puede ni debe prestarse a estos montajes que buscan embellecer a tiranos. La historia debe ser contada completa, con verdad y sin filtros ideológicos.

La cultura no puede ser cómplice del olvido ni del engaño.

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