
Juan Enrique Pérez se cose la boca en prisión como acto de protesta: el arte y la dignidad contra la represión
El Observatorio de Derechos Culturales ha lanzado una alerta urgente ante la grave situación del preso político Juan Enrique Pérez, quien se cosió la boca como acto de protesta en la prisión de Melena del Sur. El hecho ocurrió el pasado jueves 3 de abril y evidencia una nueva oleada represiva contra artistas encarcelados por motivos políticos en Cuba.
Vestido de blanco y con la determinación de quien no teme a las consecuencias, Juan salió al patio de la cárcel para denunciar a viva voz las injusticias del régimen cubano. Su protesta culminó con un gesto impactante: se cosió la boca delante de todos, como símbolo de resistencia ante un sistema que busca silenciarlo.
Dentro del penal, Juan no es un prisionero cualquiera. Su presencia impone respeto. Los demás internos, incluidos los comunes, lo reconocen como una figura de firmeza moral, y los propios guardias saben que no pueden actuar con impunidad cuando él está presente. Juan se ha convertido en un referente de coraje, una especie de escudo humano para otros presos frente a los abusos cotidianos del sistema penitenciario.
Desde el exterior, su amigo Marcel Valdés ha estado compartiendo en redes sociales algunos de los dibujos realizados por Juan en prisión. Son piezas que trascienden las rejas y reflejan tanto el sufrimiento vivido como la esperanza en un futuro diferente. A través del arte, Juan narra lo que ocurre en la cárcel y reafirma la libertad interior que el encierro no ha podido arrebatarle.
Juan tampoco está solo en su gesto. Maykel Puig Bergolla y Aníbal Yasiel Palau, también encarcelados por motivos políticos, se han solidarizado con él. Según reportes recibidos, Maykel fue enviado a una celda de castigo y Aníbal agredido físicamente por reclamar justicia para sus compañeros. La hermandad entre ellos ha sido una constante dentro del presidio, como expresión de una resistencia colectiva.
Hasta el momento, no se tiene información precisa sobre el estado de salud de Juan, ni sobre cuánto tiempo podría mantenerse en huelga de hambre o con la boca cosida. Tampoco se sabe con certeza el alcance de las represalias contra Aníbal y Maykel.
Desde las protestas del 11 de julio de 2021, han pasado casi cuatro años marcados por una represión sistemática contra quienes se atreven a disentir. Sin embargo, en ese mismo tiempo ha emergido una generación de jóvenes valientes que, como Juan Enrique, han sabido transformar el sufrimiento en lucha y la censura en arte.
ClickCuba hace un llamado a organismos internacionales como la UNESCO, la Unión Europea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Amnistía Internacional y también a instituciones cubanas como la UNEAC, para que se pronuncien ante este caso y exijan garantías para los derechos humanos y la integridad de los presos políticos en la isla.







Deja un comentario