
Filtración de audio expone red de corrupción en la Oficina de Inspección de Encrucijada, Villa Clara
Un audio filtrado desde la Oficina de Inspección en Encrucijada, provincia de Villa Clara, publicado por el activista Samuel Rodriguez Ferrer en sus redes sociales ha sacado a la luz un escandaloso sistema de corrupción que impera en las inspecciones a negocios privados y estatales en Cuba. En la grabación, varias inspectoras negocian abiertamente el cobro de comisiones ilegales y sortean a quién le toca «morder» en la próxima visita de inspección, evidenciando la forma en que operan para extorsionar a emprendedores y trabajadores estatales.
El método de la extorsión
La conversación entre las funcionarias revela cómo deciden a quién multar y cuánto deben pagar para evitar el cierre de sus negocios. En caso de que un dueño de negocio se niegue a pagar, las inspectoras pueden calificar negativamente el establecimiento, lo que resultaría en su cierre si es privado, o en la expulsión de su jefe si es estatal.
El audio muestra cómo estas inspectoras han convertido su trabajo en un mecanismo de enriquecimiento personal a expensas de los trabajadores. En la grabación, se escucha cómo utilizan sorteos para decidir quién será la próxima víctima y cómo distribuyen las «comisiones» de los cobros ilegales.

Entre las voces identificadas en la grabación está la de Fanny Herrera, quien en el momento del audio fungía como inspectora jefa y actualmente ocupa el cargo de Vice Intendente en el municipio Encrucijada. Su antiguo cargo hoy lo ocupa Maria Teresa Dopaso Morales, jefa de los inspectores de la Dirección Integral de Supervisión (DIS) municipal, conocida por aplicar severas multas y chantajes contra los emprendedores privados.

Conversaciones reveladoras
En el audio, se escuchan frases como:
- «Conmigo todo el mundo tiene que morder sino me pongo brava, y yo brava, soy peligrosa», dice Fanny Herrera inspectoras jefa en el momento de la grabación del audio, refiriéndose a la imposición de sobornos.
- «A la cubana la voy a cazar. Que muerda el pudín y le vamos a poner 4.000», lo que indica que las multas no dependen de infracciones reales, sino de la disposición del negocio a pagar el soborno.
- «Donde tú cagas, no puedes comer, mamá», se refiere a que ella no puede llegar a uno de los negocios porque le debe mucho a la dueña pero le dice a sus subordinadas que ellas si pueden ir.

Un sistema corrupto a todos los niveles
Este escándalo no es un caso aislado. La corrupción en el sistema de inspecciones cubano es un problema generalizado, donde funcionarios de la Dirección Integral de Supervisión y otros organismos estatales utilizan su autoridad para extorsionar a trabajadores, vendedores y empresarios privados.
El modelo de sobornos no solo afecta a los negocios privados, sino también a trabajadores estatales como bodegueros, quienes también deben pagar para mantener sus empleos o evitar represalias. En muchos casos, aquellos que se niegan a participar en el sistema corrupto enfrentan severas consecuencias económicas y laborales.

Impunidad y consecuencias
A pesar de la filtración del audio y la exposición pública de estos actos de corrupción, en Cuba rara vez se toman medidas contra estos funcionarios. En lugar de ser sancionados, muchos de ellos ascienden dentro del aparato estatal, como es el caso de Fanny Herrera, quien pasó de ser inspectora jefa a Vice Intendente del municipio.
Las denuncias sobre este tipo de corrupción en Villa Clara y otras provincias continúan acumulándose, pero el sistema sigue operando sin consecuencias para los involucrados. Mientras tanto, los negocios privados y estatales continúan sometidos a la constante amenaza de cierres arbitrarios y sanciones injustas si no acceden a pagar las cuotas exigidas por estos funcionarios corruptos.

Este audio filtrado es una nueva evidencia de cómo el sistema de supervisión en Cuba es una máquina de extorsión, donde los inspectores, en lugar de garantizar el cumplimiento de las normas, se dedican a lucrarse a costa del esfuerzo y la inversión de los trabajadores cubanos.
Todas las inspectoras y ex inspectoras involucradas en esta trama han restringido sus perfiles de Facebook desde que se hizo pública la filtración. Los vecinos de Encrucijada aseguran que no serán condenadas, ya que el sistema cubano protege a los delincuentes mientras castiga a las personas honestas, una realidad que han sufrido durante años. A pesar de ello, han decidido denunciarlas para, al menos, exponerlas al repudio público y evidenciar cómo, en Cuba, la corrupción y la impunidad se imponen sobre la justicia. La corrupción, lejos de ser castigada, se mantiene con la complicidad del régimen.







Deja un comentario