Putin impone condiciones para la paz en Ucrania y Trump presiona por una tregua inmediata

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha vuelto a plantear sus exigencias para la paz en Ucrania, condicionando cualquier alto el fuego a que se reconozcan sus reclamaciones territoriales y se limite la influencia de la OTAN en la región. Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos para lograr una tregua inmediata de 30 días, advirtiendo a Moscú que una negativa podría traerle consecuencias económicas severas.

Putin: alto el fuego solo con garantías para Rusia

En una reciente rueda de prensa, Putin declaró que está dispuesto a aceptar un alto el fuego, pero solo si se cumplen ciertas condiciones que, en la práctica, implican la capitulación parcial de Ucrania. Entre sus principales exigencias destacan:

• Neutralidad de Ucrania, renunciando a su ingreso en la OTAN.

• Prohibición de bases militares extranjeras en territorio ucraniano.

• Reconocimiento de la soberanía rusa sobre Crimea y las cuatro regiones ocupadas (Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón).

• Garantías de que Ucrania no usará la tregua para rearmarse o movilizar más tropas.

El Kremlin ha insistido en que cualquier pausa en los combates debe llevar a una solución duradera, y no ser utilizada por Ucrania como una oportunidad para recuperar fuerzas. En este sentido, Putin expresó su escepticismo ante la propuesta de una tregua temporal de 30 días, aceptada en principio por Kiev y respaldada por Washington, argumentando que el ejército ucraniano podría aprovechar ese tiempo para recibir más armas del extranjero.

Además, Rusia ha dejado claro que no permitirá la presencia de fuerzas de paz internacionales, especialmente si provienen de la OTAN, para supervisar la tregua. Según la portavoz de Exteriores rusa, Maria Zajárova, el despliegue de tropas occidentales en Ucrania sería considerado una “provocación directa” y recibiría una respuesta militar contundente por parte de Moscú.

Zelenski rechaza ceder territorio y exige garantías de seguridad

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha respondido con firmeza, dejando claro que Ucrania no aceptará congelar el conflicto ni reconocer las conquistas territoriales rusas. Kiev mantiene su exigencia de una retirada completa de las tropas rusas como condición indispensable para cualquier negociación.

Zelenski ha señalado que la aceptación rusa de una tregua sin una retirada efectiva solo serviría para consolidar la ocupación y perpetuar la guerra en otros términos. Además, su gobierno ha alertado que, en el pasado, acuerdos similares han sido utilizados por Moscú para reagrupar tropas y preparar nuevas ofensivas.

Ucrania también ha solicitado garantías internacionales de seguridad para evitar que Rusia vuelva a lanzar una invasión en el futuro. Entre los puntos clave que Kiev quiere discutir en la mesa de negociaciones se encuentran:

• Un sistema de garantías de seguridad vinculantes con el respaldo de potencias aliadas.

• La restitución de prisioneros de guerra y la devolución de los niños ucranianos deportados a Rusia.

• Un compromiso claro de Rusia de cesar toda agresión futura.

Trump presiona a Putin para que acepte la tregua

En medio de este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump ha asumido un rol activo en la búsqueda de un alto el fuego inmediato. En declaraciones recientes, calificó la postura de Putin como “prometedora pero incompleta” y urgió al Kremlin a aceptar sin demora la tregua de 30 días propuesta por Ucrania y EE. UU.

Trump ha mantenido un tono dual: por un lado, ha elogiado que Putin esté considerando un cese de hostilidades; por otro, ha advertido que una negativa de Moscú podría llevar a sanciones económicas devastadoras. “Si logramos el alto el fuego con Rusia, habremos recorrido el 80% del camino hacia la paz”, afirmó el mandatario.

Además, la Casa Blanca ha dejado abierta la posibilidad de una llamada directa entre Trump y Putin en los próximos días para discutir los términos de la tregua. El mandatario estadounidense, que prometió resolver el conflicto “en 24 horas” durante su campaña, busca demostrar su capacidad de negociación y su disposición a mediar en el conflicto.

Trump también ha mostrado cierta presión sobre Ucrania, condicionando parte de la ayuda militar estadounidense a la participación de Kiev en las conversaciones de paz. No obstante, hasta ahora, su administración ha dejado claro que no aceptará un acuerdo que comprometa la soberanía ucraniana.

¿Paz o una nueva estrategia rusa?

Mientras las negociaciones siguen en el aire, la comunidad internacional observa con cautela los movimientos de Moscú. Putin ha demostrado en el pasado su capacidad para utilizar las negociaciones como una táctica para ganar tiempo y reforzar su posición en el campo de batalla. Por ello, aunque la posibilidad de un alto el fuego está sobre la mesa, existe un alto grado de escepticismo sobre las verdaderas intenciones del Kremlin.

La clave ahora está en si Rusia acepta la tregua sin condiciones adicionales o si sigue exigiendo concesiones que Ucrania considera inaceptables. Trump, por su parte, parece decidido a presionar tanto a Putin como a Zelenski para llegar a un acuerdo, pero el éxito de su estrategia dependerá de cuánta influencia pueda ejercer sobre ambos líderes.

Por ahora, la guerra en Ucrania sigue su curso, con miles de vidas en juego y con una paz que, pese a los anuncios, sigue pareciendo lejana.

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