
Informe de Prisoners Defenders: La excarcelación en Cuba, un fraude del régimen
El más reciente informe de Prisoners Defenders (PD), publicado el 3 de febrero de 2024, denuncia como un fraude la supuesta excarcelación de prisioneros políticos anunciada por el régimen cubano. Según la organización, el 94% de los 198 excarcelados ya tenían derecho a la libertad condicional o a un régimen abierto desde hace meses o incluso más de un año, lo que expone la maniobra del régimen para aparentar concesiones sin realmente otorgarlas.
Un anuncio engañoso
El pasado 14 de enero, el gobierno cubano, tras un acuerdo con el Vaticano, anunció la excarcelación de 553 personas supuestamente sancionadas por “delitos diversos”. Sin embargo, de los 1.161 prisioneros políticos identificados por PD, solo 198 fueron realmente excarcelados y bajo condiciones extremadamente restrictivas. La cifra de 553, según el informe, no representa la liberación de presos políticos, sino que incluye a delincuentes comunes con medidas similares, manipulando así la narrativa de la excarcelación.
El documento señala que, de esos 198 excarcelados, 186 (93,94%) ya deberían haber sido liberados antes de esta fecha, de acuerdo con las propias normas del régimen. Además, 31 de ellos debían estar ya en libertad total, pero seguían encarcelados por razones políticas.
¿Excarcelación o prisión domiciliaria?
Prisoners Defenders denuncia que estas “excarcelaciones” no son sinónimo de libertad, ya que los prisioneros deben cumplir estrictas condiciones que los mantienen bajo un régimen carcelario-domiciliar. Entre las restricciones impuestas por la Seguridad del Estado a los excarcelados, se incluyen:
• Prohibición de abandonar su provincia de residencia.
• Imposición de trabajos forzados asignados por el Estado.
• Restricción total en el uso de redes sociales y en la comunicación con medios de prensa.
• Vigilancia y citaciones constantes ante tribunales de ejecución.
• Prohibición de contacto con organizaciones de derechos humanos.
• Imposibilidad de tramitar pasaportes o solicitar nacionalidad en otro país.
Estas condiciones, según PD, convierten la excarcelación en una extensión del sistema represivo del régimen cubano. Los presos no son liberados, sino que continúan cumpliendo condenas bajo amenazas de ser devueltos a prisión en cualquier momento.
Manipulación internacional y silencio diplomático
El informe critica duramente la postura de la comunidad internacional, acusando a gobiernos y organizaciones de caer en la trampa del régimen cubano. En particular, señala el papel de la Iglesia Católica, que participó en la negociación de estas excarcelaciones sin prever el fraude del régimen. “Los negociadores del Vaticano no debieron contar, o no quisieron contar, con juristas independientes que habrían revelado la manipulación”, señala el documento.
Asimismo, PD advierte que la comunidad internacional no debe aceptar este tipo de maniobras como avances en derechos humanos, sino exigir la liberación total de los más de 700 prisioneros políticos que aún permanecen en las cárceles cubanas.
Salud deteriorada y consecuencias del encarcelamiento
El informe también expone la grave situación de salud de los prisioneros políticos. De los 1.158 presos políticos identificados, 648 sufren enfermedades graves como consecuencia del maltrato carcelario, la mala alimentación y la falta de atención médica. Entre los excarcelados:
• 111 estaban en estado de desnutrición grave.
• 12 padecen asma en estado crítico.
• 25 sufren trastornos mentales severos, agravados por la tortura y el aislamiento en prisión.
Estos datos confirman que la represión en Cuba no termina con la excarcelación, sino que se extiende a través de vigilancia, hostigamiento y restricciones severas sobre los excarcelados y sus familias.
Conclusión: Un mecanismo de control y propaganda
El informe de Prisoners Defenders concluye que la excarcelación anunciada por el régimen cubano no representa un acto de justicia ni un gesto de apertura política, sino una estrategia de manipulación para aparentar concesiones ante la comunidad internacional. El régimen ha utilizado la privación de derechos como un mecanismo de negociación, reteniendo en prisión a personas que ya debían estar en libertad y presentando su excarcelación como un acto de clemencia.
Además, la organización advierte que sin presión internacional real y sin una respuesta firme de los organismos de derechos humanos, el régimen cubano seguirá utilizando estas tácticas para mantener su sistema de represión y control social.
Prisoners Defenders hace un llamado a la comunidad internacional a no caer en la narrativa del régimen y a exigir la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos en Cuba.
Para leer el informe completo, puede acceder a http://www.prisonersdefenders.org.







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