Irene Montero en Cuba: la izquierda aplaude dictaduras mientras el pueblo sufre

La exministra española y actual eurodiputada Irene Montero ha viajado a Cuba para participar en la VI Conferencia Internacional “Por el Equilibrio del Mundo”, un evento organizado por el régimen castrista que sirve de plataforma para la propaganda comunista y la legitimación de su poder absoluto. Durante su estancia en la isla, Montero se reunió con el dictador Miguel Díaz-Canel y con la vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari Machado.

Las reuniones giraron en torno a temas de cooperación bilateral, igualdad de género y políticas sociales, según informaron los medios oficiales. Sin embargo, el verdadero trasfondo de estos encuentros es el respaldo de la izquierda española a una dictadura que mantiene al pueblo cubano en la miseria desde hace 66 años. Mientras en España se presentan como defensores de los derechos humanos, en Cuba ignoran la represión, las cárceles llenas de presos políticos y la falta total de libertades.

El mito del embargo y la complicidad empresarial

Uno de los puntos abordados por Montero fue el “bloqueo” de Estados Unidos a Cuba, un argumento recurrente utilizado por la izquierda para justificar el fracaso del modelo comunista en la isla. Sin embargo, el embargo estadounidense no impide que el régimen haga negocios con otros países. De hecho, España es uno de los principales socios comerciales de Cuba, y muchos empresarios españoles se benefician de acuerdos con la dictadura, sin importar las violaciones sistemáticas de derechos humanos que sufren los cubanos.

Estos empresarios operan en la isla bajo un esquema que impide a los trabajadores cubanos recibir su salario directamente. En su lugar, el gobierno actúa como intermediario, apropiándose de la mayor parte del dinero. A pesar de este sistema de explotación laboral, ni los empresarios ni los políticos de la izquierda europea muestran interés en denunciarlo, demostrando una vez más su doble moral.

La izquierda y su doble rasero con las dictaduras

Si un político de derecha viajara a un país con un gobierno autoritario de derecha, la reacción de la izquierda sería inmediata y feroz. Sin embargo, cuando se trata de dictaduras comunistas como la cubana, el silencio es la norma. La visita de Irene Montero a La Habana confirma lo que ya es un patrón: la izquierda no tiene problemas en apoyar regímenes represivos siempre que compartan su ideología.

Mientras los cubanos hacen largas filas para conseguir alimentos básicos, sobreviven con apagones diarios y enfrentan una de las peores crisis económicas en décadas, la dictadura sigue recibiendo el respaldo de figuras políticas como Montero. Este tipo de apoyo solo prolonga el sufrimiento del pueblo cubano y fortalece un régimen que ha demostrado ser incapaz de garantizar prosperidad y libertad a su gente.

La comunidad internacional debería condenar con firmeza cualquier intento de blanqueamiento de la dictadura cubana. Si los políticos de izquierda realmente se preocuparan por los derechos humanos, estarían denunciando la represión y exigiendo la liberación de los presos políticos en lugar de tomarse fotos con los opresores.

Deja un comentario

Suscribirse

Tendencias