Julio Camacho Aguilera, uno de los comandantes de la Dictadura Cubana, falleció en La Habana

Nacido el 7 de marzo de 1924 en el antiguo Central “Santa Lucía”, en la actual provincia de Holguín, Camacho Aguilera se destacó por su participación activa en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista. Militó en el Partido Ortodoxo y, tras el golpe de Estado de 1952, se unió al Movimiento 26 de Julio, donde asumió roles de liderazgo en diversas provincias.

Durante la lucha armada, lideró una pequeña guerrilla en las montañas de Guantánamo y fue uno de los principales dirigentes del fallido levantamiento popular del 5 de septiembre de 1957 en Cienfuegos. Posteriormente, se incorporó al Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, donde le fue reconocido el grado de Comandante.

Tras el triunfo de la revolución cubana en 1959, Camacho Aguilera ocupó diversos cargos en el régimen cubano, formando parte de la mafia comunista, incluyendo el de Ministro del Transporte entre 1959 y 1961. Además, fue Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en varias provincias y miembro del Comité Central.

Su fallecimiento ha generado diversas reacciones. El presidente designado cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó sus condolencias, destacando los “cien años de ejemplar vida revolucionaria” de Camacho Aguilera.

Sin embargo, para otros, su muerte representa el fin de una era marcada por figuras históricas que han sido responsables de la crisis económica y social que atraviesa Cuba. Algunos sectores de la sociedad ven en su partida una oportunidad para el cambio y la esperanza de un nuevo amanecer para la isla.

La vida de Julio Camacho Aguilera refleja las complejidades de la historia cubana contemporánea, siendo una figura central en los acontecimientos que han moldeado el país durante más de medio siglo en una escalada de represión y pobreza extrema.

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