En medio de una crisis sanitaria y bajo el deterioro acelerado de su salud, el activista cubano Maykel Herrera se encuentra ingresado en el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK), en La Habana, en condiciones alarmantes. Desde hace tres meses, Maykel ha enfrentado una batalla contra el virus Oropouche, el cual ha debilitado su cuerpo al punto de dejarlo mentalmente inhabilitado y físicamente irreconocible, según testimonios de sus familiares. Ante la gravedad de su estado, su primo Yoel Parsons Bones ha iniciado una campaña para solicitar una visa humanitaria, esperando que el acceso a tratamientos en el extranjero pueda ofrecerle la atención que necesita urgentemente.
El estado crítico de Maykel Herrera
Maykel, quien ha sido una voz activa en defensa de los derechos humanos en Cuba, presenta un cuadro clínico complejo que ha requerido múltiples ingresos hospitalarios. Aunque el IPK ha brindado un tratamiento y atención diligentes, la enfermedad parece resistirse a los cuidados disponibles en el país. Su primo relata la desesperante situación: “Maykel está mentalmente inhabilitado… casi no habla y no es capaz de razonar una pregunta compleja”. Este deterioro físico y mental, visible en la imagen que circula en redes sociales, muestra el impacto devastador de la enfermedad en su organismo.

La campaña humanitaria: Un llamado a la solidaridad
Ante la impotencia de ver a su primo empeorar, Yoel Parsons Bones ha lanzado un llamado de apoyo para obtener una visa humanitaria que permita trasladar a Maykel a otro país donde pueda recibir atención especializada. “No hace falta nada de plata. Apoyo para la campaña es lo que les imploro”, expresa Yoel en una publicación que rápidamente ha sido compartida por activistas y ciudadanos cubanos, tanto dentro como fuera de la isla. La solidaridad ha comenzado a florecer, con personas levantando la voz por la causa, llevando carteles y difundiendo mensajes de apoyo a través de sus plataformas.
Limitaciones en el acceso a medicamentos y tratamientos
Una de las preocupaciones que motivan esta campaña es la escasez de medicamentos en Cuba. Aunque en el IPK se han esforzado por brindar atención, la incertidumbre sobre el acceso a los tratamientos necesarios fuera del hospital aumenta la angustia de la familia. La situación de Maykel refleja, además, una realidad que muchos cubanos enfrentan en cuanto a la limitación de recursos médicos en el sistema de salud cubano, agravada en casos de enfermedades complejas y crónicas.
Una iniciativa que crece: Activistas se sumaron al llamado
La imagen que acompaña esta campaña muestra a tres activistas de derechos humanos en un gesto de solidaridad. Con un cartel que pide #VisaHumanitariaParaMaykelHerrera, ellos representan la voz de una comunidad que se niega a quedarse en silencio ante el sufrimiento de uno de sus miembros. La campaña de Yoel Parsons Bones no solo busca la ayuda médica para su primo, sino también visibilizar la lucha de quienes, como Maykel, enfrentan las dificultades del sistema de salud cubano en situaciones de alta complejidad.
La urgencia de una respuesta
El estado de Maykel Herrera es crítico y la familia teme que, sin una intervención adecuada, la situación pueda agravarse aún más. En palabras de Yoel: “La verdad no sé qué hacer”. La campaña por la visa humanitaria se ha convertido en un símbolo de esperanza para quienes confían en que Maykel pueda recibir un tratamiento especializado. Esta iniciativa no solo busca salvar una vida, sino también despertar la conciencia de la comunidad internacional sobre la situación de salud y derechos humanos que enfrentan muchos activistas en Cuba.
Con este llamado, la familia y amigos de Maykel esperan que la solidaridad y el apoyo internacional logren abrir una puerta que permita acceder a los recursos médicos necesarios para salvarle la vida.







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