La ley seca, también conocida como prohibición (en inglés, prohibition), es una medida que han aplicado ciertos gobiernos durante la historia, consistente en la ilegalización de la fabricación, transporte, importación, exportación y la venta de alcohol para consumo, en resumen prohibición de la venta de bebidas alcohólicas.
El desgobierno de Cuba ha impuesto la misma debido al peligro que significa que el pueblo muestre su descontento ante la crisis general que impera en la isla, que ha tocado fondo y lo hace con una orden a las direcciones provinciales del partido y gobierno provinciales ante el temor de que en estado de alicoramiento algunos cubanos se llenen de valor y se repitan circunstancias como las del 11J.
La medida prohíbe a las Mipymes y establecimientos estatales la venta de bebidas alcohólicas después de las 12 del mediodía de hoy y hasta nuevo aviso, incluye la venta de ron, vinos , cerveza y todo tipo de bebidas que entre sus ingredientes se encuentre el alcohol.
El miedo de la dictadura es evidente, queda demostrado luego de la comparecencia de Díaz Canel uniformado como para tiempo de guerra en medios nacionales cuando recalcó que no permitirá la «perturbación» de los que denominó «tranquilidad ciudadana» ya perturbada por ellos mismos con colapso total del suministro de energía eléctrica, sumado al desabastecimiento y la crisis en la sociedad cubana.







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