En la tarde de ayer, en el barrio de los Sirios en Santa Clara, se produjo un tenso enfrentamiento entre trabajadores de la empresa eléctrica y la policía local, tras una denuncia realizada por un ciudadano, identificado como Reinaldo, según una publicación en redes sociales por el activista Serguey Pozo.
El incidente se desató cuando Reinaldo, conocido por su complicidad con los represores, alertó a las autoridades represivas acerca de las acciones de los trabajadores eléctricos que intentaban restablecer el servicio de electricidad en el barrio, tras más de 24 horas sin suministro. Según la denuncia de Pozo, Reinaldo prefirió mantener un antiguo campo de tiro abandonado antes que priorizar el restablecimiento de un servicio esencial para la comunidad.


Apenas se efectuó la denuncia, la policía acudió al lugar con cuatro patrullas para intervenir en la situación. Los trabajadores de la empresa eléctrica fueron confrontados por los agentes en lo que parecía un intento de militarizar la zona. Los habitantes del barrio, al enterarse del propósito de los policías, decidieron unirse en una muestra de solidaridad y resistencia pacífica en apoyo a los empleados eléctricos.
En las imágenes compartidas, se observa un auto oscuro, identificado como perteneciente a uno de los residentes que supuestamente colaboró con la represión, y a una mujer vestida de gris, ambos acusados de estar al servicio del régimen. También se aprecia cómo la comunidad se aglomeró en las inmediaciones del conflicto, mostrando su desacuerdo con las medidas tomadas por la policía y exigiendo que se permitiera a los trabajadores continuar con sus labores.




La publicación de Pozo refleja un claro sentimiento de frustración e indignación hacia el comportamiento de los «chivatos», como él los denomina, quienes priorizan intereses ajenos a las necesidades del pueblo. «Cuando nos unimos todos en una sola voz, somos invencibles», enfatiza Pozo, destacando el poder de la comunidad cuando actúa en conjunto para resistir las acciones represivas del gobierno.
Este suceso evidencia, una vez más, las tensiones que existen en Cuba entre las fuerzas del régimen y la población, quienes continúan demandando mejoras en sus condiciones de vida. El relato de Pozo concluye con un llamado a la unidad nacional, subrayando que solo a través de la solidaridad y la lucha conjunta se puede lograr el cambio de sistema que tanto anhelan.







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