El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha anunciado la exclusión de Cuba del Programa de Visas de Diversidad para Inmigrantes 2026, conocido popularmente como la “Lotería de visas” o “el bombo”. Esta decisión ha generado conmoción entre los cubanos que, durante décadas, han visto en este mecanismo una de las pocas vías legales y definitivas para emigrar hacia Estados Unidos.
El Programa de Visas de Diversidad, que se estableció en 1990, ha otorgado miles de visas a ciudadanos de países con bajas tasas de inmigración hacia Estados Unidos. A través de un sorteo anual, los seleccionados tienen la oportunidad de obtener la residencia permanente en el país norteamericano. Cuba, que ha sido históricamente uno de los mayores beneficiarios de este programa, ha quedado fuera de la lista para el año fiscal 2026.
El impacto en la población cubana
La exclusión de Cuba del “bombo” llega en un momento de alta emigración, donde miles de cubanos buscan desesperadamente vías para salir de la isla, motivados por una crisis económica profunda y la represión política. El programa era visto como una esperanza para aquellos que no califican para otras categorías migratorias y que deseaban establecerse en los Estados Unidos de manera legal y segura.
La medida afectará principalmente a jóvenes y profesionales que veían en la Lotería de Visas una posibilidad de comenzar una nueva vida fuera del país. En años anteriores, miles de cubanos aplicaban al programa con la esperanza de obtener una de las codiciadas plazas, muchas veces considerada la única oportunidad de emigrar de forma definitiva y legal.
Posibles causas de la exclusión
Aunque el Departamento de Estado no ha ofrecido una explicación pública detallada sobre la exclusión de Cuba, varios factores podrían estar influyendo en la decisión. Una de las razones podría ser el número elevado de cubanos que han emigrado a través de otras vías en los últimos años, especialmente mediante el parole humanitario y las políticas de asilo, que han generado tensiones migratorias y políticas entre ambos países.
Otro factor a considerar es el deterioro de las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, que han sufrido altibajos desde el fin del deshielo diplomático en 2017. La exclusión de Cuba del programa puede interpretarse como un reflejo de estas tensiones y una manera de limitar las opciones de emigración legal desde la isla.
Reacciones y consecuencias
La decisión ha generado descontento en la sociedad cubana y entre los cubanos residentes en Estados Unidos, muchos de los cuales lograron emigrar gracias al programa. “El bombo era la única esperanza para muchos de nosotros que no tenemos familia en Estados Unidos o la posibilidad de obtener otro tipo de visa”, comentó Yosvany, un joven habanero que aplicó varias veces sin éxito. “Ahora, todo se ve mucho más difícil”.
Activistas cubanos han criticado la medida, considerándola una muestra más de cómo las políticas migratorias de Estados Unidos impactan de manera desproporcionada a los ciudadanos cubanos, quienes enfrentan uno de los entornos más restrictivos y controlados en términos de movilidad internacional.
Perspectivas futuras
A pesar de esta exclusión, es probable que los cubanos continúen buscando formas alternativas para salir de la isla, ya sea a través de rutas irregulares, el parole humanitario u otros mecanismos legales. Sin embargo, la ausencia de Cuba en el “bombo” representa un obstáculo significativo para aquellos que aspiraban a una emigración segura y definitiva hacia Estados Unidos.
Esta medida subraya el complejo panorama migratorio que enfrentan los cubanos y la dificultad creciente para acceder a vías legales de emigración, en medio de una situación socioeconómica cada vez más precaria en la isla. Mientras tanto, miles seguirán esperando nuevas oportunidades para escapar de un país marcado por la crisis y la incertidumbre.







Deja un comentario