Un ex empleado de la Empresa Municipal de Construcción Mantenimiento y Muebles, ubicada en el Reparto 26 de julio, antiguo Francoy, en la Isla de la Juventud, ha denunciado de manera anónima la crítica situación que atraviesan los trabajadores: meses sin recibir salarios, una administración corrupta y un panorama de desesperación que obliga a «inventar» para sobrevivir.
«Es lindo hablar de palabras bonitas, pero aquí, en esta empresa, no hay nada bonito», comentó con amargura el ex trabajador. La empresa ha dejado de pagar a sus empleados durante los últimos cuatro meses, argumentando la falta de fondos tanto del banco como del gobierno. «Estamos en casa sin trabajar porque no hay dinero para pagarnos, mientras los jefes comen tranquilos en sus casas», añadió, expresando su frustración por la falta de respuestas y soluciones.
Promesas vacías y corrupción descontrolada
La empresa, según la denuncia, está enredada en deudas millonarias con el banco y ha dejado de producir. Lo más grave, según el trabajador, es que el antiguo director de la empresa robó grandes sumas de dinero provenientes de la venta de embarcaciones de cemento y huyó del país, presuntamente hacia México o Estados Unidos. «Hasta hoy nadie sabe si está vivo o muerto, si se lo tragó el mar», declaró, dando cuenta de la falta de transparencia y control dentro de la entidad.
Las promesas de que los salarios serán pagados han sido constantes, pero nunca cumplidas. «Nos decían que mañana, que pasado, y así nos mantenían, pero el dinero nunca llegó. Ahora me deben más de 16,000 pesos cubanos», explicó el ex trabajador, quien finalmente decidió renunciar después de cansarse de los engaños.
Sobrevivir inventando
Ante la falta de pagos, los trabajadores han tenido que recurrir a medios desesperados para alimentar a sus familias. «Estamos inventando cómo sobrevivir, comiendo lo que se pueda: gato, perro, majá, lo que haya, porque aquí nada mejora», relató el ex empleado. La realidad para ellos es una de precariedad extrema, sin expectativas de mejora en el corto plazo.
«Lo que están haciendo con nosotros es duro», concluyó, visiblemente afectado pero decidido a no seguir callando. La situación refleja una crisis económica profunda que golpea a esta empresa y muchas otras en Cuba, donde los trabajadores intentan subsistir mientras el sistema parece desmoronarse.
Esta denuncia pone de manifiesto las condiciones límite en las que se encuentran los trabajadores de la Empresa Municipal de Construcción Mantenimiento y Muebles en la Isla de la Juventud, una empresa que, según sus propios empleados, se ha convertido en el reflejo de la ineficiencia y la corrupción que afecta al país.







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