En un polémico anuncio, el Fiscal General de la República de Venezuela, Tarek William Saab, acusó a los líderes opositores Lester Toledo, Leopoldo López y María Corina Machado de intentar manipular los resultados electorales durante la madrugada del 29 de julio. Según Saab, el supuesto ataque se habría realizado desde Macedonia del Norte y tenía como objetivo alterar los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE), provocando un retraso en la difusión de los resultados.
Estas acusaciones han sido recibidas con escepticismo y descontento tanto dentro de Venezuela como en la comunidad internacional. Muchos consideran que las declaraciones de Saab carecen de fundamentos sólidos y representan un intento más del gobierno por desviar la atención de los verdaderos problemas del país. La indignación ha crecido particularmente en torno a lo que se percibe como una nueva fase de persecución política contra María Corina Machado, quien ha sido una crítica vocal del régimen.
En el contexto de estas acusaciones, se ha generado una preocupación creciente por la posible represión de líderes opositores. Observadores nacionales e internacionales señalan que las acusaciones podrían estar destinadas a deslegitimar el reclamo del triunfo del candidato opositor Edmundo González en las recientes elecciones. La comunidad internacional ha sido instada a mantenerse vigilante y proteger los derechos humanos y la integridad de los líderes políticos, en especial María Corina Machado que se encuentra en territorio nacional expuesta a todas las represalias del régimen en Venezuela, denunciando lo que muchos consideran un abuso de poder y una burla al proceso democrático.







Deja un comentario