El 12 de julio de 2021, durante las manifestaciones en el barrio de La Güinera en La Habana, Cuba, el joven Diubis Laurencio Tejeda fue asesinado por la policía. Laurencio, de 36 años, recibió un disparo en la espalda por parte del subteniente Yoennis Pelegrín Hernández. Este incidente ocurrió en el contexto de las protestas masivas del 11 y 12 de julio, conocidas como las protestas del 11J, que exigían cambios y libertades en Cuba.

El asesinato de Laurencio Tejeda ha generado una considerable controversia y protestas tanto a nivel nacional como internacional. A pesar de las pruebas y testimonios que indican que Laurencio no representaba una amenaza directa, la Fiscalía cubana concluyó que el oficial actuó en «legítima defensa». Esta justificación ha sido ampliamente cuestionada, ya que los videos y testimonios de testigos contradicen las declaraciones oficiales de la policía.
A raíz de su muerte, la familia de Laurencio fue obligada a cremar su cuerpo rápidamente y bajo un fuerte operativo policial, lo que ha aumentado el dolor y la indignación entre sus allegados y la comunidad. Además, mientras el policía responsable sigue libre, muchos manifestantes han enfrentado duras penas de prisión.
Las organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, han condenado la represión y la falta de justicia en este caso, subrayando la necesidad de una investigación independiente y transparente.
Este trágico evento se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos y libertades en Cuba, y continúa siendo recordado y denunciado por activistas y defensores de derechos humanos alrededor del mundo.







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